La introducción del carnet por puntos ha conseguido reducir la siniestralidad en más de un 50% desde su introducción, lo que unido a la caída del volumen del tráfico del 8% a causa de la crisis económica ha conseguido que las cifras de fallecidos en carretera esté a niveles nunca antes visto, pero el querido Pere Navarro no ceja en su empeño de seguir poniendo trampas a los conductores, 15.000 de los cuales pierden todos los puntos de su carnet cada año.

Por suerte para nosotros el crecimiento en el número de radares instalados no puede ser ilimitado como pretendián las fuerzas del orden, y el director de la DGT ha tenido que admitir que el tope de estos elementos disuasorios que pueden colocar está entre 150 y 200 dispositivos al año. Además, según el mismo organismo, sólo se justifica la inversión en radares si la vía en la que se instalan tiene un tráfico superior a 6.000 vehículos diarios, todo dependerá de si quieren que sean maquinas de hacer caja o de evitar accidentes claro. En mi opinión deben situarse en todos los puntos negros de nuestras carreteras.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here