Mucho me temo que el nombre que la marca de Noale le ha puesto a su nueva moto de cilindrada media lleva a engaño, pues más que RS esta montura debería llevar una F identificándola, ya que, aunque hablamos de un conjunto con una parte ciclo perfectamente puesta a punto y una dinámica que permitirá una conducción agresiva sin problema con una estética que nos recuerda directamente a su hermana mayor, la Aprilia RSV4; sus entrañas esconden un carácter polivalente que la asemeja a las antiguas Honda CBR o Suzuki SV650, motos que se compraban con el corazón y con la cabeza.

De sus cualidades deportivas da fe que entre los distintos modos de conducción hay uno específico para correr en circuito, sus semimanillares. el compacto carenado o el colín sobreelevado, mientras que su motor bicilíndrico de 100CV junto con los ajustes del chasis supersport no se amilanan ante nada. Al mismo tiempo es una moto cómoda por posición y mullido del asiento, y existe incluso una versión específica para poder ser conducida con el carné A2 y que viene limitada de serie a 35Kw (48CV) con un mecanismo que cuando se deslimita la devuelve hasta los 95CV.

Además, la Aprilia RS 660 trae consigo soluciones difíciles de encontrar actualmente en este mercado de motos de menos de 100CV y precio contenido. Así, lleva cambio semi-automático, 5 modos de conducción, control de tracción (regulable en varios niveles), control anti-wheelie (regulable en varios niveles), control de freno motor (regulable en varios niveles), diferentes mapas de potencia, diferentes gestiones del ABS, launch control, luces full LED y una instrumentación completamente digital TFT a color.

Los componentes de suspensión y frenos están a la misma altura y a la horquilla delantera Kayaba de 41mm totalmente regulable le acompañan unos discos Brembo de 320mm con pinzas de 4 pistones, bomba radial y latiguillos metálicos. El motor es totalmente nuevo así como la electrónica que lo acompaña y todo es un diseño original de Piaggio, la matriz de Aprilia, que ha hecho una fortísima apuesta para que su nuevo producto sea un desarrollo 100% europeo y Made in Italy.

Es por tanto una moto diseñada, pensada, desarrollada, producida, fabricada y ensamblada en Europa, lo que consigue una calidad final mucho más alta que la generalidad de los productos asiáticos. Los 11.350 euros que cuesta así lo atestiguan, un precio que nos parece justo para un producto que se desmarca de la competencia por ser mucho más versátil y por venir equipado con una avanzada electrónica que la hace adaptar su conducción a cada conductor o estado de ánimo como un guante. Bravo Aprilia.