Llega la segunda generación del modelo más urbanita de Audi, el A1. Con un diseño rompedor que conjuga rasgos ya vistos en modelos superiores con inspiración de iconos como el Audi Sport Quattro de los ’80. Ahora, la única carrocería disponible será cinco puertas.

En el interior, calidad y tecnología se dan la mano. La nueva pantalla táctil de hasta 10,1 pulgadas, heredada directamente de modelos como el A8 y el A7, preside el salpicadero. A través de ella, se pueden gestionar todos los sistemas multimedia del coche. El cuadro es ahora digital, con amplias opciones de configuración y mucha información disponible para el conductor. El espacio interior es suficiente para acomodar a adultos. El maletero ha crecido 65 litros, llegando a los 335 y con unas formas que lo hacen muy aprovechable.

La oferta mecánica, de momento, solo cuenta con propulsores gasolina de tres y cuatro cilindros con potencias desde los 95 hasta los 200 caballos. Prescinde de toda opción diésel, aunque no se descartan posibles versiones futuras con algún tipo de electrificación. Un conjunto muy bien afinado que transmite sensaciones al volante propias de segmentos superiores. Un urbanita canalla con el que disfrutar al volante como ha hecho nuestro probador Borja Urteaga y que, prácticamente, no encuentra rival en el mercado.