Citroën ha presentado el nuevo Oli, un ‘concept car’ eléctrico, sostenible y “económico” que anticipa la “nueva visión” de la marca que quiere impulsar el fabricante francés.

El automóvil familiar de la década de 2030 visita Madrid. El Citroën Oli es un concept-car que hace realidad una movilidad eléctrica, versátil y divertida que mejore la vida de las personas con soluciones prácticas y sostenibles. Este coche de concepto está fabricado con materiales reciclados y reciclables, utiliza técnicas de impresión 3D y destaca también por la optimización de su peso para lograr reducir el consumo de energía y de batería.

El Citroën Oli toma como base el actual Citroën Ami que podemos ver en nuestras calles y carreteras. Añade a las características de este objeto de movilidad un  profundo trabajo de investigación en materia de tecnologías, arquitectura y materiales, que lleva más allá los hallazgos de concept-cars como el Citroën C-Cactus, presentado en 2007.

En el interior, se ha apostado por el confort y la practicidad, con un máximo aprovechamiento del espacio. Los asientos de malla imitan el diseño y la ergonomía de las sillas de oficina, mientras que el suelo es fácilmente lavable. Un travesaño simétrico asume las funciones de salpicadero: de él cuelgan la columna de dirección y el volante y cuenta con un soporte para smartphones y cinco interruptores para sistema de climatización. 

El peso del vehículo se sitúa en torno a los 1.000 kilogramos y su autonomía es de alrededor de 400 kilómetros. Con el Oli, Citroën busca representar la visión de futuro de la marca, que pasa por fomentar la economía circular en el sector del automóvil y que los clientes dejen de ser “propietarios” para convertirse en “usuarios” de los coches de la firma. 

“No solo lo vendemos, lo alquilamos y lo volvemos a reciclar al final de su vida. Nos convertimos en usuarios del vehículo, no en propietarios“, ha hecho hincapié el consejero delegado de Citroën, Vincent Cobée, en cuanto a la estrategia de Citroën para el futuro.

En ese sentido, el directivo ha argumentado que el 95% del tiempo los vehículos están aparcados y también que cuando están en circulación el 90% de las veces está ocupado por tan solo una persona. “Este coche no lo verán mañana en las calles, pero los pasos que vamos a dar irán en esta dirección“, ha subrayado Cobée.

Con el concept-car Oli, Citroën vuelve a marcar el futuro del automóvil con un vehículo que, lejos de ser un simple ejercicio de estilo, abre la senda a innovaciones pensadas para solucionar los problemas del día a día”, ha declarado Cobée.

Por otro lado, la visión de la firma francesa también pasa por lograr vehículos eléctricos que sean asequibles para los usuarios y cuyo precio se ubique entre los 25.000 y los 30.000 euros, según ha destacado la directora de producto de Citroën, Laurence Hansen.