Es el presidente de los fabricantes y lo tiene claro, debemos crear una ‘Champions’ de la Industria para compensar a los países más comprometidos con la transición energética del automóvil.

El consejero delegado de Grupo Renault y presidente de la Asociación Europea de Fabricante de Automóviles (Acea), Luca De Meo, ha publicado este martes una carta abierta en la que hace un llamamiento a Europa para lograr una competencia más equilibrada en la industria del automóvil frente a los mercados chino y estadounidense y pone como ejemplo de cooperación intersectorial, pública y privada, el proyecto de Airbus en el sector aéreo.

En esta ‘Carta a Europa’, De Meo también llama a la movilización europea antes de las elecciones de la UE para “triunfar colectivamente” en la transición energética de la industria del automóvil y para convertir este periodo de transformación “en un trampolín hacia una renovación industrial en Europa”.

En este sentido, el presidente de la patronal europea ha lanzado diez propuestas para hacer la industria del automóvil europea más competitiva y expone su diagnóstico, recordando la importancia del sector del automóvil no solo para la economía, sino también para el modo de vida europeo, que se enfrenta actualmente a una competencia que tilda de “desequilibrada”: “Los americanos estimulan, los chinos planifican, los europeos regulan”.

Con Airbus, ya hemos visto lo que Europa puede hacer. Intensificando las iniciativas de cooperación, pondremos a nuestra industria en el camino de la reactivación

Estos diez proyectos se enfocan en ámbitos estratégicos que van mucho más allá del sector del automóvil: promover los coches pequeños europeos, revolucionar el reparto de la última milla, desarrollar las infraestructuras de recarga y la tecnología V2G, aumentar la competitividad de Europa en semiconductores, acelerar la renovación del parque automovilístico o alcanzar la soberanía en el abastecimiento de materias primas fundamentales, entre otras.

Además, formula siete recomendaciones y ocho medidas para desarrollar una “auténtica política industrial europea”, competitiva y descarbonizada: “Europa debe inventar un modelo híbrido”, por ejemplo implicando “a las 200 mayores ciudades de Europa” en la estrategia de descarbonización”, creando una “Liga de Campeones de la Industria” para recompensar a los más comprometidos con la transición, y estableciendo “zonas económicas verdes” que concentrarían las inversiones y subvenciones para la transición energética.

Competir contra China y EE.UU en igualdad

De Meo advierte en su carta de que “la industria automovilística se ve amenazada por la ofensiva de los vehículos eléctricos chinos”, ya que el país asiático “está logrando un rápido avance en el segmento de los vehículos 100% eléctricos”.

Además, añade que las marcas que más exportaron durante el primer semestre de 2023 fueron MG y BYD, seguidos por el modelo Y de Tesla, fabricados en la planta de Shanghái y vendidos en Europa.

Fabricar aquí es un 25% más caro

“Una cosa está clara: producir en Europa es más caro. El coste de producción de un coche del segmento C ‘made in China‘ es entre 6.000 y 7.000 euros inferior (alrededor del 25% del precio total) al de un modelo europeo equivalente”, expone en su diagnóstico.

En cuanto a la financiación, añade que China estaría concediendo más subvenciones, y de modo más ágil, a sus fabricantes (según un informe de la universidad Polytechnique, representarían entre 110.000 y 160.000 millones de euros hasta 2022).

De su lado EE.UU. a través de su programa IRA -Inflation Reduction Act-, que contempla subvenciones de 387.000 millones de euros, ha fomentado las inversiones. Se ha centrado en el vehículo eléctrico: solo los modelos ensamblados y con componentes fabricados en ese país pueden optar a subvenciones para la compra, lo que está impulsando las ventas.

“Gracias al IRA, Estados Unidos está reforzando su base industrial: la capacidad de las gigafactorías de baterías que estarán terminadas en 2030 han pasado de 700 GWh en julio de 2002 a 1,2 TWh en julio de 2023”, detalla.

Exceso de normativa

Mientras tanto, De Meo apunta a que en Europa se “está generando una auténtica acumulación de normas y reglas. De aquí a 2030, las distintas direcciones de la Comisión Europea introducirán entre ocho y diez nuevas normativas al año, y ello sin que ningún organismo valide el calendario de su publicación”.

Por tanto, De Meo afirma que, convencido de que “la transición ecológica es un deporte de equipo y la industria automovilística europea podría erigirse rápidamente en la solución a los retos a los que se enfrenta el continente“, en su ‘Carta a Europa‘ hace un llamamiento a responsables políticos, concejales, ciudadanos europeos, ONG y agentes de los sectores de la energía, el software y lo digital para que se movilicen y colaboren en la creación de un nuevo ecosistema de movilidad en Europa.