Citroën quiere liderar el segmento de las furgonetas eléctricas y por eso, 90 años después de su lanzamiento, la nueva ë-Jumpy llega en tres tamaños distintos según su longitud, que va de los 4,6 a los 5,3m. Exteriormente se diferencia de las versiones con motores de combustión por la toma de carga, la rejilla frontal de calandra y el nuevo logotipo “ë” situada a la derecha y en la puerta trasera izquierda. Este modelo es clave en la ofensiva eléctrica de la marca francesa del grupo PSA, que tendrá 6 modelos electrificados a final de 2020.

La ë-Jumpy estará disponible en tres longitudes: XS (4,60 metros de largo), M (4,95 metros) y XL (5,30 metros). La altura no supera los 1,90 metros, con lo que podrá acceder a la mayoría de parkings de la ciudad. Por lo que respecta a su carga estándar, es de 1.000 kilogramos, que con la batería pequeña de 50kWh puede aumentarse hasta 1.275 kilogramos, así que su versatilidad está garantizada.

Y es que los compradores de la versión eléctrica de la furgoneta Citroën Jumpy, que está prevista que llegue a los concesionarios españoles en el segundo semestre de este año, podrán elegir entre dos autonomías, de 230 y 330 kilómetros. Ambas comparten la misma mecánica, que tendrá 136 CV y con la que puede alcanzar una velocidad máxima de 130 km/h en cualquiera de los modos de conducción que se seleccionen: Eco, Normal y Power.

Citroën ë-Jumpy

La marca francesa va a comercializar la ë-Jumpy con dos tipos de baterías de iones de litio: una de 50kWh, con la que se pueden recorrer un máximo de 230 kilómetros, y otra de 75kWh con la que llegar hasta los 330 kilómetros. Con estas distancias, Citroën asegura que cubre la mayoría de los desplazamientos de los profesionales dentro de los nuevos retos de la movilidad urbana y rural.

Una carga sencilla

El tiempo de recarga de las baterías depende del punto elegido. Si se trata de la batería de 50 kWh, en una toma de 3,6 kW se tardarán 15 horas, en una de 7,4 kW unas 7,30 horas, en una de 11 kW unas 4 horas y 45 minutos, y en una de 100 kW unos 30 minutos. Si la batería es de 75 kWh los tiempos respectivos son: 23 horas, 11 horas y 20 minutos, 7 horas, y 45 minutos. Con la aplicación My Citroën, es posible gestionar la carga de la batería a distancia para aprovechar las tarifas más ventajosas, así como pre-climatizar el habitáculo antes de usar el vehículo.

La Jumpy, lanzada en 2016 y de la que se han vendido cerca de 145.000 unidades de sus diferentes generaciones, cuenta con una gama compuesta por 5 versiones de las cuales tres están destinadas a la construcción y obras (con suspensión elevada, protección de los bajos, ampliación de la carga útil y refuerzo de la tracción grip control), a los viajes de largo recorrido y a trayectos urbano.

Hay tres plazas delanteras “de verdad”, en la que la lateral está en una posición más elevada lo que deja un suelo plano para poder transportar objetos de hasta 4 metros de largo (con esta solución denominada Moduwork, y que es de serie, se amplía la superficie de transporte en 1,16 metros).

Una oficina con ruedas

También está la opción de convertir la zona del conductor y los ocupantes en una oficina móvil, ya que el reposabrazos central se transforma en una mesita giratoria (según versiones). En el interior, disponemos de una pantalla táctil de 7 pulgadas en la que, en el menú Energía, podemos comprobar el consumo realizado o el flujo de energía del motor en tiempo real, entre otros parámetros.

La Citroën ë-Jumpy también destaca por los 15 asistentes a la conducción que puede incorporar, así como por otros opcionales como la apertura eléctrica de las puertas correderas o el head-up display (se proyecta información en el parabrisas a la altura de los ojos del conductor). En materia de conectividad, incorpora llamada de emergencia (e-call) y puede recibir información de tráfico en tiempo real y disponer de los puntos de recarga en la ruta (a través de la aplicación de Free2Move Services se tiene acceso a unos 160.000).