parking del museo de la marca de la estrella se convierte así en el primero a nivel mundial considerado SAE Nivel 4, lo que quiere decir que está completamente automatizado y no requiere conductor de seguridad. Bosch y Daimler marcan así el camino hacia la conducción autónoma plena y han conseguido el permiso de las autoridades pertinentes en Baden-Württemberg para este sistema de estacionamiento automatizado.

Para acceder al servicio de estacionamiento con aparcacoches automatizado sólo se necesita una aplicación para teléfonos inteligentes. Al llegar al aparcamiento, se sale del vehículo y se envía a un estacionamiento dentro del aparcamiento con solo tocar la pantalla. A la hora de la recogida el coche regresa al punto de entrega exactamente de la misma manera. Este proceso se basa en la interacción entre la infraestructura inteligente del garaje de aparcamiento suministrada por Bosch y la tecnología automotriz de Mercedes-Benz.

 

Los sensores Bosch en el aparcamiento vigilan el carril de conducción y sus alrededores y brindan la información necesaria para guiar al vehículo. La tecnología en el automóvil convierte los comandos de la infraestructura en maniobras de conducción. De esta manera, los coches pueden incluso subir y bajar rampas para moverse entre los distintos pisos del aparcamiento. Si los sensores de la infraestructura detectan un obstáculo, el vehículo se detiene de inmediato, pues la seguridad ha sido la prioridad en el desarrollo.

Bosch y Daimler comenzaron a desarrollar el aparcamiento sin conductor completamente automatizado en 2015, y en el verano de 2017, su solución piloto en el aparcamiento del Museo Mercedes-Benz en Stuttgart alcanzó un hito importante: el aparcamiento automatizado en condiciones reales, con y sin conductores al volante. Una luz turquesa informa a los transeúntes y otros usuarios de la carretera que el vehículo está en modo de conducción autónoma.