Ha concluido la VI edición del Spain Classic Raid, la prueba de regularidad para coches clásicos más largo de Europa. 2.300 kilómetros por caminos de tierra, divididos en 8 etapas, que han recorrido buena parte de España y en los que los Suzuki Vitara de la organización han mostrado su polivalencia y robustez.

El SUV japonés ha oficiado como coche 0, vehículo de dirección de carrera y del equipo médico -realizando diferentes funciones para dar apoyo a la organización del raid- con el único equipamiento extra de unos neumáticos específicos A/T. El resto viene de serie en el Vitara, el único SUV de su categoría con un auténtico espíritu todoterreno.

Este histórico modelo lleva en sus genes la tracción a las cuatro ruedas y se ha mantenido fiel a la idea original a lo largo de sus tres décadas de vida. Su sistema de tracción a las cuatro ruedas Allgrip Select emplea un diferencial viscoso central para repartir la potencia entre los ejes delantero y trasero; y permite seleccionar cuatro programas (Auto, Sport, Snow y Lock) a través de un simple dial ubicado en el túnel central.

Además, el Vitara dispone de una generosa altura libre al suelo y de una legendaria robustez, que le han permitido superar los retos de esta dura prueba con nota. Los Suzuki de la organización han afrontado zonas pedregosas, nieve, granizo, terrenos rotos y muchísimo barro, sin el más mínimo problema. Y han avanzado en las situaciones más complicadas sin exigir esfuerzo al conductor.

Contra viento y marea

Casi un centenar de equipos han participado en la IV edición del raid de regularidad para coches clásicos más largo de Europa, que se ha celebrado del 30 de marzo al 6 de abril. Ocho etapas para disfrutar de la conducción de los coches clásicos, la naturaleza, los variados paisajes que nos ofrece nuestra geografía y la dificultad que entrañan las pruebas de regularidad. El recorrido de esta edición ha pasado por Barcelona, Salou, Teruel, Valencia, Murcia, Almería, Cazorla, Ciudad Real y de ahí hacia la meta final en Madrid, donde se ha celebrado la cena de despedida y la tradicional entrega de trofeos.

La salida del VI Spain Classic Raid se desarrolló con temperaturas propias de verano en el Puerto Olímpico de Barcelona. Los 80 equipos partían desde allí en manga corta sin saber que en la siguiente etapa iba a caer una fuerte nevada. Fue una de las etapas más largas, con más de 400 kilómetros y muchas horas de conducción, que sirvieron para que los equipos sin experiencia cogiesen las riendas de la navegación y la regularidad. La tercera etapa partía de Teruel, y la fuerte lluvia caída durante la noche convirtió el recorrido hasta Valencia en un festival de barro donde los equipos sufrieron, se divirtieron y dieron grandes lecciones de compañerismo.

Tras el merecido descanso, la caravana puso rumbo al sur, atravesando bellos paisajes como los ofrecidos por los barrancos de Gebas, la Sierra de La Tercia, el Castillo de Lorca, la Sierra de Gádor, Sierra Nevada, la Sierra de Baza, los desiertos de Tabernas y Gorafe, y la Sierra de Cazorla. La lluvia también estuvo presente durante las dos últimas etapas, lo que aumentó la dificultad de los tramos y, de paso, también el trabajo de la organización, ya que el barro aumenta de forma exponencial las necesidades de remolcar coches atrapados o averiados y exige en algunos casos la anulación o modificación de tramos por seguridad.