El verano de este 2020 ha cerrado con 202 fallecidos en las carreteras españolas, un 6% menos con respecto al año pasado, convirtiéndose así en el verano menos siniestro de la historia. «Nunca ha habido un verano con menos fallecidos en la serie histórica», ha destacado el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que no obstante, ha advertido de que las cifras de fallecidos en las carreteras nunca son buenos».

El ministro ha dado a conocer estos datos este jueves en la sede de la Dirección General de Tráfico (DGT). En la presentación del balance de siniestralidad del verano de este año han estado también la subsecretaria del Ministerio del Interior, Isabel Goicoechea, y el director general de Tráfico, Pere Navarro, entre otras autoridades.

Según el balance de este verano, en julio se registraron 114 fallecidos, 3 menos que en julio del año pasado. Los días con más muertos fueron el 5 julio (10). En cuanto a agosto, hubo 88 muertos, frente a los 98 de 2019. El día más siniestro fue el 22 de agosto, con 8 fallecidos, aunque en este mes hubo dos días sin víctimas mortales. «Es el agosto con menos fallecidos de la serie histórica», ha subrayado el ministro.

El RACE pide más acción

El Real Automóvil Club de España considera muy preocupantes las cifras de este verano en España, pues la bajada es menor a pesar de la disminución del número de desplazamientos.  Por este motivo, el RACE hace un llamamiento a todos los actores clave relacionados con la seguridad vial para devolver el foco a una problemática que, lejos de revertirse por el menor número de desplazamientos, ha agravado su situación en 2020.

El momento atípico y la gran crisis en todos los ámbitos derivada del COVID-19 han propiciado que se dejen de lado otras preocupaciones reales de los españoles que también se cobran centenares de vidas, y que cuestan millones de euros a la sociedad. Entre estas situaciones que ahora están relegadas al ostracismo político, social y de comunicación se encuentran la seguridad vial y la siniestralidad en las carreteras y ciudades españolas, que se han cobrado la vida de 202 personas entre los meses de julio y agosto, solo 13 menos que en 2019.