radares

 

Leo anonadado que la manía persecutoria por la velocidad en nuestras carreteras va a llegar a lo ridículo. Parece ser que en unas cuantas semanas, circular por encima de 120 km/h en autopistas o autovías supondrá una sanción de 100 euros debido a la reforma de la Ley de Seguridad Vial que ya se está tramitando en el Congreso de los Diputados  y que pretende acabar con el margen actual de 13km/h que permite alcanzar hasta 133 km/h sin que ello suponga una multa. Desde luego no dudo que la campaña del gobierno del pasado año ha conseguido reducir el número de víctimas de tráfico en un grandísimo 20%, pero se que la causa es una mayor concienciación ciudadana y una mejora de las carreteras. A mi me aterran los microsueños al volante, los despistes por diversas causas y el mal estado de los vehículos y el firme, pero no hay manera razonable de defender unos límites de velocidad que se encuentran totalmente anticuados para las vías y coches del S.XXI.

 

Sin embargo tengo que admitir las bondades de esta reforma, ya que determinadas infracciones que ahora restan puntos van a dejar de hacerlo, concretamente aquellas que la DGT considera que no tienen una incidencia importante en la mortalidad en las carreteras. Así, ya no quitará puntos circular por autopistas y autovías con vehículos que lo tengan prohibido, como es el caso de los ciclomotores, llevar en los vehículos más ocupantes de lo permitido y aparcar o estacionar en un carril bus, un túnel o una curva. Todas ellas pasarán a ser faltas graves y aunque no quiten puntos del carné sí supondrán una multa de 200 euros. Además de endurecerse las sanciones por pequeños excesos de velocidad en vías con el límite situado en 120 km/h, circular rápido en tramos urbanos será más perseguido. De esta forma, conducir a 80 km/h en ciudad, donde el máximo permitido es 50 km/h, pasará de suponer una sanción de 100 euros a otra de 300 euros y 2 puntos menos.

 

Otra de las sanciones que se modificarán es aquella que se refiere a las matrículas. A partir del momento en que entre en vigor la reforma de la Ley de Seguridad Vial, los conductores de motocicletas, coches, camiones y furgonetas tendrá la obligación de mantener las placas de matrícula limpias y legibles. El objetivo es impedir que se modifiquen o se oculten las matrículas para evitar los radares. Si algún conductor es detectado con la matrícula ilegible a propósito, será sancionado con 200 euros de multa y su permiso tendrá cuatro puntos menos. En la actualidad, esta infracción no restaba puntos. También se descontará cuatro puntos a todo aquel que circule con el carné de conducir temporalmente retirado. Además, el uso de detectores de radares pasará a restar 6 puntos (2 hasta ahora), mientras que quien no mantenga la distancia de seguridad verá mermado su saldo en 4 puntos, uno más que en la actualidad.

 

Las modificaciones en el texto legal persiguen, asimismo, que los conductores paguen todas las multas, porque ahora más del 30% no llega a cobrarse jamás. Para ello, la DGT apuesta por el pronto pago, que conllevará una rebaja del 40% de la sanción, un 10% más que a día de hoy, siempre que el infractor renuncie a las alegaciones y abone la multa en 15 días. Por todo esto, mi enhorabuena.

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here