<p>Ford está explorando cómo la interrelación de los coches conectados en los cruces podría permitir en el futuro a los conductores y pasajeros disfrutar de un tráfico fluido sin necesidad de detenerse en las intersecciones. La firma automovilística estadounidense, a través del proyecto <strong><em>Intersection Priority Management</em></strong> (IPM), que se está probando en Milton Keynes (Reino Unido), tiene como objetivo mantener a los conductores en movimiento y poner fin a las paradas innecesarias en los cruces, facilitando el flujo del tráfico y aumentando la seguridad y la eficiencia.</p> <p>IPM utiliza comunicaciones de vehículo a vehículo (V2V) para coordinarse con otros en las inmediaciones y sugiere las velocidades óptimas que permitirán que los vehículos pasen unos junto a otros de manera segura en los cruces sin detenerse.</p> <p><strong>Los coches 'hablarán' para cederse el paso</strong></p> <p>Para las pruebas, enmarcadas en el programa <strong>UK Autodriv</strong>, los coches han sido equipados con sistemas de comunicación V2V que transmiten la ubicación, dirección de viaje y velocidad de los vehículos. Los sistemas IPM de a bordo son capaces de identificar un cruce próximo y la trayectoria de otros vehículos que se aproximan a él. A continuación, sugerirá una velocidad óptima para cada vehículo a medida que se acerque al cruce que le permitirá atravesarlo de forma segura.</p> <p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/CfAFtNAoaPA" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p> <p>Los vehículos utilizados en los test tienen personas al volante, pero se prevé que los vehículos autónomos también puedan beneficiarse de esta tecnología. Mientras que los vehículos autónomos de hoy en día funcionan de forma independiente empleando tecnologías de sensores, las tecnologías de comunicación V2V y V2X (<em>vehicle-to-everything</em>) podrían resultar beneficiosos para los vehículos sin conductor del futuro, según Ford.</p> <p><strong>UK Autodrive</strong> es un programa que cuenta con un presupuesto de 22 millones de euros y que lleva las tecnologías de coche conectado y conducción autónoma de la pista de pruebas a las calles. Otras características demostradas incluyen el <em>Collaborative Parking</em>, que construye un mapa de las plazas disponibles en el aparcamiento, y el <strong>Aviso de Vehículo de Emergencia</strong>, que avisa a los conductores de la ubicación y distancia de un vehículo de emergencia que se aproxima.</p>