Quien no lo entienda fracasará. El transporte urbano debe seguir fomentando los transportes más sostenibles. Es por ello que la industria de la micromovilidad alcanzará un valor de entre 200.000 y 300.000 millones de dólares (hasta cerca de 250.000 millones de euros) para 2030, según el último informe de noticias y perspectivas económicas del especialista de inversión de Mirabaud, John Plassard. 

El estudio señala que el mercado de la micromovilidad, que incluye una amplia gama de vehículos ligeros como bicicletas, scooters electrónicos y ciclomotores, experimentó una desaceleración natural a medida que avanzaba la propagación de la pandemia. Sin embargo, este sector ya ha vuelto a su nivel de crecimiento anterior al Covid. El uso de bicicletas y patinetes eléctricos está en auge, ya que se ven como alternativas de transporte convenientes que al mismo tiempo cumplen con los estándares de distanciamiento social.

Según una extensa encuesta de McKinsey, se espera que aumente significativamente el uso de la micromovilidad, ya que el número de encuestados dispuestos a utilizarla de forma regular este año aumentará un 9% para la micromovilidad privada y un 12% para la micromovilidad compartida, en comparación con los niveles anteriores a la crisis.

Por lo tanto, ante estas estimaciones, el informe apunta a que el mercado de la micromovilidad debería estar en el rango superior de las estimaciones previas al Covid, es decir, entre 300.000 y 500.000 millones de dólares (entre 247.116 y 412.092 millones de euros).

Casa Seat

Mejores infraestructuras

La entidad suiza ha señalado varias razones en su informe que aumentarán el éxito de micromovilidad. Una de ellas es el distanciamiento social, ya que cada vez son menos las personas que quieren utilizar el transporte público por miedo al contagio y el regreso a la normalidad será muy gradual, ya que “los niveles precovid no se alcanzarán durante al menos 3 años”.

Otra de las razones es que las medidas de confinamientos han dado lugar a nuevas políticas urbanas en todo el mundo, es decir, se han creado cientos de kilómetros de nuevos carriles para bicicletas anticipándose al crecimiento de la micromovilidad. Por ejemplo, Milán, Bruselas, Seattle, Montreal, Nueva York y San Francisco han construido cada uno más de 35 kilómetros de carriles exclusivos para bicicletas, según el informe.

Además, varias startups están liderando la innovación en micromovilidad, como pueden ser Bird, Lime, Dott, Skip, Tier y Voi, empresas jóvenes a la cabeza de la industria global de la micromovilidad. Otra empresa importante es Piaggio, el fabricante de la Vespa, que está “completamente” dedicado a la movilidad eléctrica y está ganando cada vez más participación de mercado en el sector.

Seat Mó ha anunciado por su lado que reforzará en 2021 su estrategia de movilidad urbana para diseñar las ciudades del futuro. La marca quiere dar respuesta a las nuevas necesidades de movilidad de las ciudades, con productos y servicios 100% eléctricos, sin ruidos, accesibles y asequibles, así como soluciones para los más jóvenes. Entre sus proyectos destaca el lanzamiento de un modelo de suscripción flexible para la Seat Mó eScooter 125 por semanas o meses y que ha iniciado en forma de piloto en el centro de Barcelona, Casa Seat, que será el punto de entrega y recogida de las motos.