Aunque el precio de los carburantes ha caído a mínimos anuales en esta semana tras abaratarse hasta un 1,6% con respecto a hace siete días, según datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea, esta bajada es injusta con el consumidor, que sigue encontrando el gasóleo a 1,17 euros el litro y la gasolina a 1,28.

Desde los máximos anuales que marcaron los combustibles en la primera quincena de enero, tras la escalada en el precio del crudo por las tensiones en el conflicto entre Estados Unidos e Irán que llevaron al barril de petróleo a superar la cota de los 70 dólares, habían encadenado un descenso tras otro, cortado tan sólo hace dos semanas, que resulta en un abaratamiento en algo más de un mes del gasóleo del 6,5% y de la gasolina del 3,8%, bajadas mucho menores a la experimentada por la materia prima

Los precios del crudo se encuentran actualmente en sus niveles más bajos en más de un año después del desplome registrado en la semana por la decisión de Arabia Saudí de ‘inundar’ de crudo los mercados tras no alcanzar un acuerdo la semana pasada con Rusia para limitar la oferta petrolera ante el desplome de la demanda por el Coronavirus, así como por la medida de Estados Unidos de suspender todos los viajes al país desde Europa. De este modo, el barril de crudo Brent, de referencia para el Viejo Continente, cotizaba este jueves a 31,15 dólares.

A pesar del desplome registrado por el petróleo, con una caída mayor a la mitad en su precio frente a enero, el descenso en los precios de los carburantes no varía en la misma proporción, ya que no tienen una relación directa con la cotización del barril de crudo, sino que dependen de las cotizaciones de la gasolina y gasóleo en los mercados al por mayor, todos ellos en dólares. Además, los precios publicados por el Boletín Petrolero corresponden a la media de los precios diarios de la semana anterior, por lo que existe un decalaje entre los precios publicados y los precios reales.

El único consuelo para el consumidor es que en España la gasolina sigue estando más barata respecto a la media de la Unión Europea (UE) y la zona euro, donde el litro cuesta 1,366 euros y 1,410 euros, respectivamente, al mismo tiempo que el litro de gasóleo cuesta de media 1,255 euros en la UE y 1,271 euros en la eurozona. El menor nivel de precios finales con respecto a los países del entorno se debe a que España, pese a las subidas del IVA, a los mayores impuestos y a los gravámenes al biodiésel, sigue contando con una menor presión fiscal, en general, que la media comunitaria.