Amari Design nos trae su interpretación de lo que sería el Range Rover Sport más bestia que puede circular por el asfalto, y a bien que su aspecto asusta de lo lindo. La nueva suspensión rebajada con las impresionantes llantas AD1 le dotan de una silueta digna de apisonadora, y los pasos de rueda tipo cueva, los paragolpes en fibra de carbono y las luces LED, o el prominente alerón trasero lo anuncian a los cuatro vientos.

Mecánicamente el bloque V8 de 5.0 litros y turbo recurre a una batería de de ajustes técnicos así como a una reprogramación de la centralita para llegar a la nada desdeñable cifra de 610CV que harán que el rugido y el comportamiento de esta bestia de la carretera sea acorde a su imagen.

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