Con un salto evolutivo de altura la cuarta generación del Renault Clio se presenta como un modelo mucho más avanzado con aspiraciones de compacto pequeño que presenta un habitáculo colorista, moderno y tecnológico. Nos hemos puesto a sus mandos por las carreteras de la Toscana para comprobar hasta que punto su ambición y su tremenda personalidad serán armas suficientes.

La semana pasada por fin nos pudimos poner a los mandos del nuevo Renault Clio en la presentación internacional para medios digitales llevada a cabo en la Toscana italiana. Con algo de retraso respecto a otras informaciones acerca de este siempre atractivo modelo, ahora ya podemos asegurar que el nuevo producto de la casa del rombo responde a todas las expectativas que ha levantado.

Lo primero que llama la atención en el nuevo Clio es su musculosa y agresiva estética. Derivada del espectacular prototipo Dezir, al natural, incluso en los arriesgados colores elegidos para el evento (amarillo sport y rojo deseo), es muy impactante. Las puertas traseras cuentan con tiradores integrados en el marco, por lo que a simple vista parece un tres puertas , y la línea de cintura está mucho más marcada, con lo que el público juvenil se sentirá muy atraído por el nuevo ciudadano galo.

Renault ha puesto especial énfasis en que el Clio fuera altamente personalizable, y el hecho de poderelegir entre llantas pintadas a juego con el tono exterior del coche, varios estilos de decoración interior con distinta gama cromática o una serie de adhesivos, todo ello combinable con los habituales acabados Authentique, Expression y Dynamique, permite hacernos un coche “único”. Y esto es un valor en alza en un mercado cada vez más homogéneo. Algunas opciones rayan el límite del tunning, pero sin duda alguna  la garantía de montar elementos de fábrica es destacable.

Y esta personalización llegará también a la cada vez más interesante carrocería familiar del Clio Grand Tour, un modelo que crece más de 20cm para situarse como el más práctico de la familia con sus 430 litros de capacidad de maletero (un 40% más de que los 300 de la versión normal) y que mantiene los tiradores traseros camuflados para seguir siendo uno de los más atractivos de entre los de su especie.

Mecánicas muy racionales

De los motores disponibles para hacer la prueba por las carreteras colindantes a Florencia, el TCe y el DCi en sus respectivas versiones de 90CV, el nuevo motor tricilíndrico 0,9 litros es el que más nos ha sorprendido por su suavidad y carácter, mostrándose voluntarioso en todo momento y arrojando unos consumos ciertamente sorprendentes en el entorno de los 6 litros a los 100 reales en el nuevo Clio. Tiene además una curiosa acústica que le otorga su propia personalidad. El modelo diesel es como un mechero, y aún sin ser la versión ecológica consigue unos consumos de menos de 5 litros con facilidad. Ambos modelos iban equipados con el botón ECO, mediante el cual reducimos el consumo hasta un 10% a base de sacrificar dinamismo.

Respecto al Clio anterior la cuarta generación ha mejorado el tacto de la dirección para hacerla más directa, peroen general el comportamiento del coche no ha experimentado grandes avances como consecuencia de seguir utilizando la misma plataforma. Las suspensiones filtran muy bien los baches y priman la comodidad en estas versiones enfocadas a la eficiencia, y la sensación es la de llevar un modelo de empaque superior al segmento en el que milita. Los frenos cumplen sobradamente a pesar de que estas versiones llevan tambores en el eje trasero, un ahorro de costes respaldado por su contenido peso.

La dotación tecnológica que incorpora el nuevo Renault Clio IV es relevante, y destaca el sistema R-Link que lleva conexión a internet y una controvertida función que permite elegir hasta el tipo de sonido del motor. Además, desde el nivel intermedio ya cuenta con navegador de serie y sistema Stop&Start, sensores de aparcamiento, sensor de toxicidad del aire para evitar alergias, sistema de arrancada en cuestas o unos altavoces con sistema Bass Reflex que eliminan las distorsiones.

Genética deportiva

Los fanáticos de la tradición deportiva de Renault no quedarán defraudados al conocer la nueva versión deportiva del Clio, el inconmensurable RS.  A pesar de que pierde su condición de atmosférico y de que llegará sólo con la carrocería de 5 puertas (se habla incluso de una versión familiar), su desempeño promete seguir siendo de primer nivel. La opción de 2 chasis sigue presente, con el  Sport ofreciendo un compromiso entre deportividad y confort diario, mientras que el Cup, más radical y enfocado a circuito, rebaja la altura de la carrocería en 5mm y ofrece una rigidez un 15% superior.

El propulsor de 2 litros del actual Clio Renault Sport da paso a un bloque de 1.6 litros que declara una potencia de 200CV y unpar máximo de 240Nm gracias a la introducción de la sobrealimentación. La transmisión pasa a ser una automática EDC de doble embrague que el conductor puede accionar desde las levas tras el volante, y en el modo “Race” los cambios de marcha se producen en 150 milisegundos. Estos artificios consiguen una reducción del 25% en las emisiones y disminuyen en 2 l/100 km el consumo del Clio RS, lo que nos dejaría con un consumo mixto homologado de unos 6l/100 km. Fenomenales cifras. Sin duda.

En definitiva con el nuevo Renault Clio estamos ante un ciudadano con ínfulas de compacto que se ha vestido con un atractivo traje deportivo capaz de atraer todas las miradas allá por donde pasa. Se ha incrementado la dotación tecnológica, se ha puesto mucho énfasis en la capacidad de personalización y se ha racionalizado el plantel mecánico para ofrecer un coche altamente eficiente que además no renunciará a su ADN deportivo gracias a una revisada versión RS que promete seguir siendo referencia del segmento. Los precios arrancan en los 11.950 euros del 1.2 75 CV Autentique y llegan hasta los 16.750 euros del Energy dCi 90 con Start&Stop.Enhorabuena Renault.

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