Banco Santander e IBIL, empresa de tecnología y servicios de recarga, han presentado un revolucionario sistema de gestión de pagos para la recarga de vehículos eléctricos que facilita a los negocios la prestación de servicios de recarga de una forma más sencilla y óptima en costes. Además, la experiencia de uso para los clientes será más intuitiva y el proceso de pago más rápido y cómodo, sin necesidad de instalar una app móvil ni facilitar datos personales de identificación. 

El lanzamiento comercial de este nuevo sistema de pago simplificado diseñado por IBIL y Banco Santander a través de Santander España Merchant Services, la filial que gestiona los pagos de la entidad, arrancará el próximo mes de septiembre y permitirá el pago a través de Bizum o tarjeta de crédito de cualquier entidad. En un futuro, se incorporarán mecanismos adicionales de pago como: PayPal, PayGold, Apple Pay, Samsung Pay, Google Pay y otros. 

Este nuevo sistema evita la necesidad de integrar el terminal de pago (un equipo específico para aceptar pagos con tarjetas contactless) en los puntos de recarga y, al no requerir de aplicaciones móviles, se evitan desarrollos de sistemas tecnológicos y su mantenimiento, que no están al alcance de los pequeños negocios. Mediante este sistema cualquier negocio como un aparcamiento, restaurante, centro comercial o estación de servicio, puede ampliar sus servicios y prestar recarga con un coste mínimo.

El anteproyecto de ley de transición energética y cambio climático, actualmente en trámite parlamentario, ya contempla que diversos negocios cuenten con puntos de recarga en los próximos años. En concreto, las estaciones de servicio de mayor tamaño y los aparcamientos con más de veinte plazas en edificios terciarios deberán contar con estos espacios. Adicionalmente, la reciente aprobación del Plan MOVES II, el pasado 16 de junio, proporciona 100 millones de euros en ayudas para la instalación de sistemas de recarga y la implantación de la movilidad sostenible. 

El conductor que precise recargar tan solo tendrá que escanear con el móvil el código QR existente en el punto de recarga y elegir la forma de pago: Bizum o tarjeta de crédito de cualquier entidad bancaria. En ningún momento del proceso el conductor tendrá que registrarse previamente ni facilitar ningún dato personal. Solo se cargará al usuario el importe de la energía suministrada.

Asimismo, este sistema de Banco Santander e IBIL está también disponible para puntos de recarga ya instalados que hasta el momento no hayan podido ser explotados comercialmente por las complejidades que hasta ahora llevaba aparejadas. 

Para los establecimientos, el único requisito para poder disfrutar del sistema será disponer de un TPV Santander. Por su parte IBIL se encargará del mantenimiento y operativa del terminal de recarga. Para los que no dispongan de una instalación de recarga existente previa, Santander e IBIL proporcionarán una solución llave en mano.