La compra de un coche, que es la segunda más importante que acometemos después de la de una casa, tiene un momento agridulce, que es el periodo de espera entre que lo encargamos, se fabrica y llega al concesionario. En algunos modelos con mucha demanda este proceso se puede alargar meses, con el consiguiente perjuicio e insatisfacción para el cliente. Con el nuevo servicio Fast Lane de Seat esto será cosa del pasado.

Tras configurar tu vehículo de forma rápida, fácil y personalizada, disponible en dos niveles de equipamiento sobre el acabado FR, así como la posibilidad de elegir entre el modelo de carrocería cinco puertas o el familiar Sportourer ST, tu León estará en el concesionario listo para su recogida como máximo en 3 semanas. Además, el nuevo Seat León vía Fast Lane está disponible con seis colores a elegir, caja de cambios manual o automática DSG, y tres tipos de motorizaciones diferentes: diésel, gasolina e híbrido de gas natural comprimido y gasolina, con lo que las posibilidades de adaptación son máximas.

Seat nició en 2017 este servicio, en Austria, convirtiéndose así en la primera empresa automovilística del mundo en acortar los tiempos de entrega muy por debajo de la media habitual, que oscila en los 90 días, consiguiendo hacer del tiempo de entrega al cliente una ventaja competitiva. Además de en Austria, también está activo en Alemania. 

En este nuevo servicio, la red de concesionarios juega un papel clave ya que es responsable de formalizar el pedido, cerrar el contrato y asegurar la entrega del modelo al cliente final en tan solo 21 días. Fast Lane se enmarca en la estrategia Order to Delivery 4.0 de Seat, un proyecto creado para conseguir una mayor rapidez y fiabilidad en los procesos de compra y entrega a través de nuevas y avanzadas tecnologías.

Con este servicio Seat quiere seguir empujando sus resultados comerciales, que siguen de récord. Entre enero y octubre, la firma automovilística española ha entregado 498.700 vehículos en todo el mundo, un 11% más que en el mismo periodo del año pasado (449.000), casi 50.000 coches más que baten el récord fijado entre enero y octubre de 2018.