El mercado de vehículos usados, los que más se venden en nuestro país, más de dos por cada uno nuevo, retrocederá entre un 14 y un 15% este año, situándose en los 1,8 millones de transferencias, aunque rebotará un 11% en 2021, para volver a superar los 2 millones de ventas y recuperar los niveles de actividad previos al impacto de la pandemia, según las previsiones de la Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción (Faconauto). 

La caída esperada para este año en España está sin embargo por debajo de la que se registrará de media en el resto de los cinco principales mercados europeos (Alemania, Francia, Reino Unido e Italia), donde las ventas de usados caerán un 24%. Aun así, es clave relanzar el Plan Renove 2020 para paliar el frenazo del mercado, ya que se ha perdido el efecto positivo que tuvo los tres primeros meses desde su puesta en marcha. 

Renove 2021

Las matriculaciones de coches nuevos por su parte podrían volver a alcanzar los 1,2 millones de unidades en 2021 si se prorroga el Renove según un reciente estudio del BBVA. El mercado automovilístico español, que cerrará este año con unas ventas de 840.000 turismos, lo que supone una caída cercana al 33% en comparación con 2019, podría rebotar un 42% en 2021 con el escenario regulatorio adecuado, llegando hasta los 1,2 millones de matriculaciones si se prorroga el Plan Renove.

Según las últimas estimaciones del banco, el crecimiento de la renta per cápita y la absorción de una parte de la demanda de turismos embalsada durante este año impulsarán las ventas de automóviles en 2021, fundamentalmente en el segundo semestre, y si el Plan Renove 2020 se prorrogase durante 2021, las ventas podrían incrementarse entre 40.000 y 80.000 unidades adicionales.

Respecto a las ventas de coches eléctricos e híbridos enchufables, a pesar de que han subido un 81% en lo que va de año en nuestro mercado, todavía se encuentran lejos del promedio europeo. La electrificación del transporte no tiene marcha atrás, pero es necesario reducir el peso de los combustibles fósiles en la generación de la electricidad para que la contribución del vehículo eléctrico al cumplimiento de los objetivos de descarbonización sea significativa.

Al mismo tiempo, es indispensable la creación de una adecuada red de recarga en la que haya puntos capaces de ofrecer velocidades de carga súper rápida cada 150Km si queremos que esta movilidad sea de verdad un futuro viable a la hora de viajar, siendo también necesaria una profusa red urbana que dote de la máxima capilaridad a unos vehículos cuyos tiempos de carga de batería son muy sensibles a cada circunstancia concreta.