Juan López Frade nos ha dado unas perspectivas nada halagüeñas para la segunda industria más importante de España, afectada de pleno por la crisis de los semiconductores y el transporte.

El máximo directivo de Suzuki Ibérica se reúne con la prensa especializada desde hace 30 años por estas fechas para dar su visión del mercado, y ya es tradición que haga unas previsiones de matriculaciones que son escuchadas con mucho interés por su clarividencia y tino.

Lo que Juan Lopez Frade nos ha contado ayer no son sin embargo buenas noticias para la industria de la automoción, la segunda en importancia tras el omnipresente turismo en esta España nuestra. Según su análisis, las matriculaciones de turismos y todoterrenos rondarán las 800.000 unidades en 2022, lo que supone una disminución del 5% respecto a los datos de este año, que tampoco va a ser bueno.

Y es que Suzuki Ibérica prevé que el conjunto del mercado automovilístico español se quede en 2021 en un volumen de unas 842.000 matriculaciones, lo que supondrá una bajada del 1,3% que se deriva fundamentalmente de la escasez de suministro de semiconductores que está afectando al conjunto de la industria automovilística pero que en nuestro caso está fomentada también por una inconcreción gubernamental inaceptable para un sector que es responsable de más de 2 millones de empleos directos.

Y eso sin pasar por alto que en la comparativa entre 2021 y 2019, las entregas de turismos y todoterrenos en España experimentarán un retroceso del 33,1%, ya que en 2019 se vendieron 1,25 millones de unidades, mientras que el año pasado se alcanzó un volumen de 852.779 unidades.

Frade no puede dejar de criticar la posición del Gobierno del PSOE  vetando las enmiendas realizadas a los PGE, entre las que se incluían propuestas de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) para mejorar la movilidad eléctrica y para impulsar la renovación del envejecido parque automovilístico español. Máxime cuando la economía se enfrenta a retos vinculados con la recuperación de la pandemia de coronavirus, como la bajada del PIB o el desempleo, mientras que en lo referente al sector del automóvil el año estará marcado por los “cuellos de botella” vinculados con el suministro de piezas.

Suzuki cerrará el año actual con un volumen de ventas en España de 5.650 unidades, lo que supondrá un incremento del 15,5% en la comparación con las 4.890 unidades que matriculó durante el ejercicio pasado, pero esta cifra es engañosa. Si se valora en relación con los datos de 2019 (último año de la pandemia) se registra una reducción del 29,9%, ya que comercializó 8.061 unidades en 2019. 

La previsión de López Frade para 2022 contempla que Suzuki continuará con el crecimiento de ventas, a pesar de la falta de suministro de vehículos, hasta cerrar el ejercicio con unas 7.000 unidades, lo que supondrá una progresión del 23,9% respecto a los datos con los que finalizará 2021. Su estrategia para conseguirlo es fomentar las ventas de modelos de bajas emisiones, tanto ‘mild hybrid‘ como ‘full hybrid‘, y también continuará la introducción de nuevos vehículos y trabajará para fortalecer la red de concesionarios, pilar de su estrategia.