La marca japonesa reclama su parte del pastel en la movilidad urbana con el retorno de 3 modelos históricos de su gama que ahora comparten mecánica y chasis para ofrecer la máxima eficiencia

La escalada en las normativas anti emisiones había llevado a Suzuki a quitar de su catálogo los scooters de pequeña cilindrada, esos que eligen el 60% de los conductores de motocicletas en nuestro país hoy en día, así que resultaba fundamental para sus intereses comerciales volver a disponer de estos modelos, y la solución llega con tres propuestas que comparten la misma base pero se enfocan a tres tipos de clientes bien diferenciados. Address, Avenis y Burgman Street EX se ajustan a un público más clásico, juvenil o ejecutivo.

Suzuki lleva vendidas más de 5 millones de unidades entre el Avenis, el Address y el Burgman Street, así que no podía perder comba frente a una nutrida competencia liderada por el Honda PCX y el Yamaha Nmax. Frente a estos ofrece unos modelos muy competitivos en precio, funcionalidad, comodidad y eficiencia gracias a una única plataforma con un diseño estructural y equipamiento técnico común que permite anunciar un precio de partida holgadamente por debajo de los 3.000 euros.

El protagonista  es el nuevo motor de 125cc que cumple con la normativa Euro5 y que ha sido construido bajo el concepto SEP (Suzuki Eco Performance) que incorpora tecnologías de baja fricción y máxima eficiencia para lograr mucha suavidad de funcionamiento, con buena aceleración para sus 8,5CV y que suena realmente poco. Lo mejor de todo es que consigue un bajísimo consumo medio homologado de 1,9 litros a los 100 km en todos ellos.  Además, en el caso del Burgman Street EX, incluye un sistema combinado de parada y arranque en las retenciones que reduce sensiblemente las emisiones y aporta un fenomenal agrado de uso.

El conjunto, vestido con cualquiera de las tres carrocerías, es que son todos verdaderas “navajas suizas” para moverse por la ciudad, realmente funcionales y prácticos, hasta el punto que mantienen el arranque por patada además del eléctrico por si su uso es esporádico en segundas residencias. Su efectividad en la jungla urbana de los atascos es máxima, y llevan un completo equipamiento de serie en el que no faltan espaciosas plataformas planas, un par de ganchos porta bolsas, caballete central y lateral o la piña de contacto multifunción con bloqueo magnético de seguridad.

En las guanteras de sus escudos delanteros encontraremos tomas de corriente USB para cargar el móvil. Además, bajo los asientos encontraremos el habitual espacio para el casco, con capacidades de 21,5 litros en el caso del Suzuki Burgman y el Avenis y, de 21,8 litros, en el Adress, un hueco suficiente en el que sin embargo no caben algunos cascos integrales. Los cuadros de instrumentos de pantalla LCD son legibles y completos. Los tres modelos ya se encuentran a la venta en los concesionarios Suzuki a unos precios de 2.899€ en el caso del Suzuki Address, 2.959€ en el Avenis y 3.099€ en el Burgman Street EX