El equipo Volkswagen ha hecho un trabajo digno de elogio situando a sus tres coches en el podio de la prueba de resistencia más dura del mundo, pero esta hazaña hubiera sido imposible sin los vehículos de apoyo  que los acompañan y que les prestan asistencia mecánica y de todo tipo, una labor fundamental. En su periplo tienen que superar los mismos 9.300 km que componen todas las etapas del Dakar, sin permitirse averías, y teniendo que llegar a la meta antes que los coches competidores,para lo cual utilizan unas rutas más rápidas y benévolas pero de dureza extrema.

El coche utilizado por el equipo de Carlos Sainz para esta labor de Sancho Panza ha sido el Amarok, un pick-up que se va a poner a la venta este año y que con esta gesta hace una demostración de fiabilidad y dureza. Los coches de apoyo de Volkswagen eran casi de serie, aunque obviamente han sido necesarias modificaciones para cumplir con las exigencias de la prueba, requeridas además por la organización. Entre otras cosas, llevan sistemas de radio, un GPS completo profesional más preciso que los de los competidores, bacquéts OMP y una jaula antivuelco, elemento muy útil en una prueba tan extrema como el Dakar.

A lo largo del año que viene comenzará a venderse la nueva Volkswagen Amarok en cuatro mercados, Sudamérica, Europa, Australia y Sudáfrica. Se lanzará con cabina doble en un principio, pero en 2011 habrá cabina sencilla también. Hablamos de una pick-up de 5.25 metros de longitud con un eje trasero rígido de ballestas como suspensión, algo que si bien no es lo más recomendable para el confort resulta la mejor opción si vamos a cargarlo mucho, su uso primario.

El espacio destinado a la carga tiene 2.52 metros cuadrados, una profundidad de 1.55 metros, un ancho de 1.62 metros y una altura de 52.5 cm. Según Volkswagen la carga útil del Amarok es de 1.15 toneladas y puede remolcar hasta 2.8 toneladas. Un dato orientativo lo aporta conocer que es la primera pick-up en poder cargar Europalets de costado, algo que los entendidos en el asunto apreciarán sobremanera.

Hay tres variantes de propulsión. La primera es un Amarok básico con tracción trasera, mientras que las dos restantes son Amarok 4Motion. En el primer escalafón se ubica el Amarok con tracción total conectable, siendo el tope de gama la pick-up con tracción total permanente con bloqueo opcional del diferencial trasero. En condiciones normales reparte el 40% de la fuerza al tren delantero y el 60% al trasero, repartiéndose en función de la adherencia mediante un embrague Torsen. No se sabe si llevarán reductora pero desde luego es un elemento necesario para este tipo de coche.

Los motores que moverán a la Volkswagen Amarok en cuanto empiece a salir de las líneas de producción en Pacheco (Argentina) son dos turbodiésel 2.0 TDI. El primero de ellos lleva un turbo de geometría variable, entrega 122 CV de potencia y tiene un par de 340 Nm a 2.000 rpm. En la versión 4×4 consume una media de 7.6 l/100 km o 199 g/km de CO2, uno de los mejores valores del segmento. El tope de gama es un nuevo 2.0 TDI con doble turbocompresor, 163 CV de potencia y 400 Nm de par a 1.500 rpm.

Ambos llevan caja manual de seis marchas y este último bloque consume de media unos razonables 7.8 l/100 km y expulsa 206 g/km de dióxido de carbono en la versión 4×4. El depósito de 80 litros de gasóleo permite en ambos casos longevas autonomías de más de 1.000 km.  Hay tres acabados, un Amarok básico, el Amarok Trendline y el Amarok Highline, un tope de gama sobre el que se pueden añadir diversos accesorios estilísticos que no pegan mucho con el espíritu de este aparato. En definitiva una herramienta de trabajo que se sitúa un escalón por encima de sus principales competidores, como el Nissan Navara, en imagen y acabados.

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