
El centro de I+D+i de Horse Powertrain en la capital castellana abandera la última ofensiva de la firma del Grupo Renault. Con el lanzamiento del Sandero hybrid 155 por menos de 20.000 euros y la llegada del sistema tribrid 150 4×4 —que une gasolina, GLP y electricidad con tracción total—, la marca redefine los estándares de eficiencia, economía de uso y versatilidad en la automoción.
El sector del automóvil lleva años librando una batalla donde los titulares los suelen copar los modelos inalcanzables, las promesas de electrificación total a precios desorbitados o los despliegues tecnológicos que pocos conductores llegan a utilizar en su día a día. Frente a ese panorama, Dacia ha construido una identidad propia basada en el pragmatismo, desafiando las inercias del mercado desde que en 2004 decidiera redefinir qué es lo verdaderamente esencial para un comprador. La fórmula no era otra que ofrecer la mejor relación valor-precio sin artificios. Hoy, la marca da un golpe sobre la mesa al extender la tecnología híbrida a toda su gama térmica, y lo hace con una acento indiscutiblemente español.
Las dos grandes novedades de la firma rumana integrada en el Grupo Renault llevan el sello «Made in Spain», diseñadas e industrializadas en la factoría de Motores y el centro de I+D+i de Horse Powertrain en Valladolid. Esta alianza entre ingenio local y visión global demuestra que la democratización de la tecnología de vanguardia también se decide y se fabrica en nuestras fronteras.
El rey de las carreteras españolas se electrifica
El movimiento estratégico cobra especial relevancia en el Dacia Sandero, el líder indiscutible del mercado español desde hace más de 13 años, con más de 400.000 unidades comercializadas desde su desembarco en 2008. Por primera vez, el modelo favorito de los conductores patrios incorpora la mecánica híbrida autorrecargable hybrid 155, disponible en la red oficial a finales de año desde 19.890 euros.

Este Sandero hybrid 155 democratiza la electrificación en el segmento B combinando un motor de gasolina de 1.8 litros con dos motores eléctricos para erogar 155 CV de potencia conjunta. Gracias a la frenada regenerativa y a una caja de cambios automática sin embrague, el vehículo arranca en modo eléctrico y permite circular hasta un 80% del tiempo en modo cero emisiones en entorno urbano. En términos prácticos, esto se traduce en una eficiencia récord: un consumo mixto homologado de tan solo 4,2 l/100 km y unas emisiones de 96 g/km de CO2, marcando un hito al ser el primer modelo de la gama en bajar de la barrera psicológica de los 100 gramos.
La revolución ‘Tribrid’: gasolina, GLP y electricidad con tracción 4×4
Si la hibridación del Sandero ataca el corazón del volumen comercial, la gran innovación técnica llega con la tecnología tribrid 150 4×4, disponible en los modelos Duster (desde 27.790 €) y Bigster (desde 30.890 €). Bajo un nombre directo y provocador, Dacia introduce una inédita combinación que une tres fuentes de energía de forma simultánea: eléctrica, gasolina y Gas Licuado de Petróleo (GLP), ligadas a una tracción capaz de funcionar tanto en 4×2 como en 4×4. Se trata de una solución pionera en la industria automotriz mundial.
El esquema técnico recurre a un motor eléctrico conectado al eje trasero y alimentado por una batería de iones de litio de 48V (0,84 kWh). Este sistema permite realizar hasta un 60% de los trayectos urbanos en modo 100% eléctrico. En cuanto a datos de eficiencia, el Duster tribrid homologa consumos desde 7,2 l/100 km en GLP y 5,9 l/100 km en gasolina (con emisiones de CO2 desde 117 g/km y 134 g/km, respectivamente), mientras que el Bigster sitúa sus cifras a partir de 7,1 l/100 km en GLP y 5,8 l/100 km en gasolina (emisiones desde 115 g/km y 132 g/km).
La gestión motriz se confía a una transmisión automática de doble embrague de 6 velocidades con levas en el volante para el motor térmico, unida a una caja de dos velocidades para el motor eléctrico del eje trasero, siendo el conjunto desconectable de forma integral. Esta arquitectura no solo reduce las emisiones de CO2 en 20 gramos respecto a la anterior oferta 4×4 mecánica, sino que permite recortar el coste de uso un 30% gracias al ahorro del GLP. Además, al sumar dos depósitos de 50 litros (uno de gasolina y otro de GLP), la autonomía total del Duster rebasa los 1.500 kilómetros según el ciclo WLTP sin necesidad de pasar por una estación de servicio.

Capacidad todoterreno sin peaje ambiental
En el plano dinámico, el motor tribrid 150 4×4 preserva las capacidades camperas del Duster. La caja de dos velocidades del motor eléctrico trasero entrega un par considerable a bajas velocidades en primera marcha para superar obstáculos difíciles, mientras que a ritmos altos mantiene al propulsor en un régimen contenido. Para tramos de carretera convenientes, el modo neutro desembraga el eje posterior, eliminando las pérdidas por fricción y conteniendo el gasto de combustible cuando solo se requiere tracción a dos ruedas.
Con estas credenciales, Dacia revalida su papel de disruptor: mientras el mercado debate sobre cómo hacer accesible la electrificación, la marca responde con tecnología funcional, sello industrial vallisoletano y precios alineados con la realidad del bolsillo de los conductores.

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