
La planta navarra marca un hito en sus 60 años de historia tras arrancar la producción de sus nuevos modelos 100% eléctricos sin renunciar a sus motores térmicos. Un triunfo industrial, fruto del diálogo social y la colaboración institucional, que garantiza el empleo y refuerza la posición de España en el sector.
Volkswagen Navarra ha vuelto a demostrar por qué es uno de los bastiones industriales de la automoción en Europa. La planta de Landaben ha celebrado este viernes el acto oficial de inicio de fabricación del nuevo ID. Cross, el SUV compacto 100% eléctrico con el que la marca alemana busca democratizar la movilidad de cero emisiones.
A este acontecimiento histórico se le suma el ensamblaje del Skoda Epiq, compartiendo líneas de producción con dos de los vehículos térmicos más consolidados del mercado, el T-Cross y el Taigo. Esta convivencia multimotor asegura la flexibilidad productiva de una fábrica legendaria que no deja de evolucionar.
Transformación estratégica y garantía de empleo
Durante el encuentro, el presidente de Volkswagen Navarra, Michael Hobusch, recalcó que la capacidad de adaptación es hoy el principal activo de la planta. Según sus palabras, la llegada de esta nueva tecnología no es un mero trámite comercial, sino la culminación de un proceso profundo de remodelación industrial.
Hobusch destacó que la transformación de las instalaciones refuerza de forma notable la competitividad de Landaben dentro del consorcio alemán. Asimismo, aseguró que este paso clave servirá para afianzar los puestos de trabajo directos e indirectos, posicionando de nuevo a la Comunidad Foral como faro del sector.

Una historia de reinvención que cumple 60 años
La cita contó con la presencia del CEO global de la marca Volkswagen, Thomas Schäfer, quien quiso ensalzar el bagaje de una factoría legendaria. En sus seis décadas de vida, más de diez millones de vehículos han salido de sus líneas de montaje hacia las carreteras de todo el planeta.
Schäfer definió el ID. Cross como una respuesta directa a las necesidades de los conductores europeos, que demandan modelos asequibles, seguros y modernos. Asimismo, valoró la asombrosa trayectoria de Landaben, subrayando que pocas plantas del mundo han logrado reinventarse con tanto éxito a lo largo del tiempo.
Formación especializada para la era eléctrica
Para conseguir este salto tecnológico, la plantilla de la factoría ha tenido que abordar intensos programas de capacitación. El máximo directivo de Volkswagen enfatizó las cientos de horas de formación dedicadas por los trabajadores para dominar los procesos de ensamblaje de la plataforma eléctrica.
Schäfer también dirigió unas palabras de reconocimiento al Gobierno de Navarra por su respaldo continuado a lo largo del proceso. El directivo auguró un impacto determinante para la economía local, calificando la jornada como un hito imborrable para la trayectoria del Grupo Volkswagen en la Península Ibérica.

La Península Ibérica como polo de competitividad
En la misma línea se expresó André Kleb, Chief Production Officer de la multinacional en la Península Ibérica. Kleb recordó que Landaben forma parte de una red estratégica junto a Martorell y la portuguesa de Palmela, un entramado llamado a superar de forma inminente el millón de vehículos fabricados al año.
El ejecutivo explicó que la clave de este éxito radica en la plataforma compartida por los cuatro modelos que se ensamblan en Navarra. Este sistema permite abaratar costes operativos y reducir la complejidad logística, al tiempo que mantiene diseños exteriores con una personalidad propia para cada marca.
Del conflicto histórico a la mesa de pactos
Uno de los discursos más reveladores de la jornada fue el pronunciado por el presidente del comité de empresa, Alfredo Morales. El líder sindical quiso valorar el cambio radical de mentalidad experimentado en el seno de la plantilla a la hora de afrontar los retos productivos del siglo XXI.
Morales afirmó con rotundidad que Landaben ha dejado atrás los tiempos de confrontación para convertirse en un modelo de negociación eficaz. Gracias al diálogo constante con la dirección, las discrepancias se resuelven en la mesa de trabajo, ofreciendo la estabilidad necesaria para atraer nuevos modelos.

Un coche cada 56 segundos con la máxima calidad
El representante de los trabajadores enfatizó la enorme complejidad técnica que supone sostener un ritmo de ensamblaje frenético. En Landaben se completa un vehículo cada 56 segundos, algo que requiere una sincronización perfecta y un nivel de exigencia constante en materia de seguridad.
A pesar de los imprevistos e incertidumbres del mercado global, Morales incidió en que la plantilla ha sabido responder con profesionalidad. Para el líder sindical, la confianza depositada desde la matriz alemana no es casualidad, sino el fruto del esfuerzo diario y la empatía entre las partes.
Apoyo institucional y un modelo de desarrollo
La clausura del acto corrió a cargo de la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, quien encabezó una nutrida delegación del Ejecutivo foral. Chivite no dudó en calificar el lanzamiento como un triunfo colectivo para el tejido empresarial, la fuerza laboral y las instituciones públicas.
La presidenta foral subrayó que Landaben exporta algo más que automóviles: exporta un modelo de colaboración público-privada basado en la prosperidad compartida. La transición al vehículo eléctrico impulsa a toda la industria auxiliar local, afianzando a Navarra como una potencia industrial de referencia.

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