
El nuevo urbano eléctrico de Nissan comparte plataforma, tecnología y fábrica con el Renault Twingo eléctrico, aunque apuesta por un diseño y una identidad propios. Con 259 kilómetros de autonomía, carga rápida de 50 kW y cuatro plazas, el PIXO llegará a Europa a comienzos de 2027 como nuevo modelo de acceso a la gama eléctrica de la marca japonesa.
El nuevo Nissan PIXO tiene mucho más de Renault Twingo de lo que puede parecer a primera vista. El pequeño eléctrico presentado por Nissan nace del acuerdo industrial entre ambas compañías y es, en la práctica, la interpretación japonesa del nuevo urbano eléctrico de Renault. La marca nipona se encarga de darle su propia identidad de diseño y configuración, mientras que Renault asume el desarrollo industrial y la fabricación.
No es una relación circunstancial. En marzo de 2025, Renault Group confirmó que, a través de Ampere, desarrollaría y produciría para Nissan un derivado del nuevo Twingo eléctrico del segmento A, con diseño específico de la marca japonesa. Ese proyecto se materializa ahora en el PIXO.
La conexión se hace especialmente evidente en las proporciones del coche y en su arquitectura. El PIXO comparte la plataforma RGEV Small con el Twingo eléctrico y también con el nuevo Dacia Spring, mientras los tres modelos salen de la planta de Renault en Novo Mesto, Eslovenia.
Un Twingo con identidad Nissan
La clave está precisamente en cómo Nissan ha intentado diferenciar su producto. La estructura básica y buena parte de la tecnología proceden del proyecto desarrollado por Renault, pero el diseño exterior ha sido responsabilidad de Nissan.
Visto de perfil, la relación con el Twingo resulta mucho más evidente. La arquitectura de la carrocería, la superficie acristalada y las proporciones del habitáculo delatan rápidamente el parentesco. Sin embargo, Nissan ha rediseñado por completo elementos como el frontal y la iluminación para dotar al PIXO de una personalidad propia.

La firma japonesa introduce así sus característicos recursos de diseño, con una iluminación inspirada en los píxeles y diferentes referencias al número 23, además de una imagen frontal mucho más identificable con la actual gama eléctrica de Nissan.
El resultado es un coche que comparte una misma base industrial con el Twingo, pero que busca ocupar un espacio diferente dentro de la gama de la alianza.
La misma base eléctrica, con más equipamiento
El parentesco también aparece debajo de la carrocería. El PIXO utiliza una batería de 27,5 kWh y un motor eléctrico de 60 kW, con una autonomía anunciada de hasta 259 kilómetros.
Pero Nissan ha introducido uno de los elementos que más pueden diferenciarlo comercialmente: la carga rápida en corriente continua de 50 kW es de serie en toda la gama. La batería puede pasar del 15 al 80% en aproximadamente 28 minutos.
También incorpora carga en corriente alterna de 11 kW, una solución que permite aprovechar mejor las instalaciones domésticas y los puntos de carga en el trabajo.
Es precisamente en el equipamiento donde Nissan quiere marcar distancias con sus compañeros de plataforma. El PIXO incorpora tecnología como Google integrado, Gemini, reconocimiento facial, pantalla de instrumentación de 7 pulgadas y pantalla central de 10,1 pulgadas, además de los servicios conectados de MyNissan.

Renault fabrica, Nissan diseña
La operación tiene también una lectura industrial interesante. Nissan recupera con el PIXO su presencia en el segmento A europeo sin tener que asumir desde cero los costes y los plazos de desarrollo de una arquitectura eléctrica completamente nueva.
Renault, por su parte, aprovecha su capacidad industrial y tecnológica para producir un modelo adicional sobre la misma base. El acuerdo permite que el Twingo, el PIXO y el Dacia Spring compartan espacio industrial en Novo Mesto, con diferentes propuestas comerciales y de diseño.
Para Nissan, además, supone repetir una estrategia que ya se ha visto con el Micra y el Renault 5: compartir arquitectura y tecnología con Renault, pero construir una personalidad propia alrededor del producto.
Un eléctrico pequeño que llega en el momento adecuado
Con sus 3,796 metros de longitud y cuatro plazas, el PIXO recupera una categoría que ha ido perdiendo presencia en Europa mientras los vehículos nuevos crecían en tamaño y precio.
Nissan vuelve así al segmento A con un coche pensado fundamentalmente para ciudad, pero con suficiente autonomía para cubrir desplazamientos interurbanos habituales. Los asientos traseros deslizantes permiten además modificar el espacio disponible para pasajeros y equipaje, mientras que el maletero puede alcanzar los 356 litros.

Las primeras unidades llegarán a los clientes europeos a principios de 2027. El precio todavía no ha sido comunicado y Nissan asegura que dará a conocer las tarifas y las especificaciones definitivas por mercados a partir de diciembre.
El PIXO será, por tanto, el Nissan más pequeño de la actual ofensiva eléctrica de la marca, pero también uno de los que mejor representa la nueva etapa de colaboración con Renault: una base tecnológica compartida, una fabricación conjunta y dos productos que buscan diferenciarse ante el cliente final.

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