La marca americana celebra seis décadas de su furgoneta más famosa en pleno auge de sus versiones electrificadas. El sector de los vehículos industriales es un «socio silencioso» del crecimiento económico europeo que necesita seguir enchufado.

En 1965, Ford lanzaba en su planta de Langley (Reino Unido) la primera unidad de una furgoneta que estaba destinada a marcar un antes y un después en el transporte comercial: la Ford Transit. Seis décadas después, este modelo emblemático celebra sus 60 años de producción ininterrumpida consolidándose no solo como un referente de fiabilidad y robustez, sino también como un aliado estratégico para miles de pequeñas y grandes empresas en todo el continente europeo.
Con más de 10 millones de unidades vendidas desde su debut, la Transit se ha convertido en sinónimo de productividad, eficiencia y versatilidad. Hoy, en 2025, Ford celebra este aniversario con una gama totalmente adaptada a los nuevos tiempos, en la que destacan las versiones electrificadas como la E-Transit, la furgoneta eléctrica de dos toneladas más vendida en Europa, y la E-Transit Custom, su homóloga de una tonelada, que lidera igualmente el segmento en el mercado europeo.
Pero más allá de las cifras de ventas, la Ford Transit representa un fenómeno industrial y económico de primer orden. Según un estudio realizado por el Centre for Economics and Business Research (Cebr) a petición de Ford Pro, si las empresas que dependen diariamente del uso de furgonetas comerciales formaran parte de la Unión Europea como un estado miembro independiente, habrían ocupado en 2023 el sexto lugar en términos de Producto Interior Bruto (PIB), superando a potencias como Austria, Irlanda o Suecia.
Una afirmación que deja poco margen a la interpretación: la Transit, y por extensión el ecosistema económico que la rodea, no solo mueve mercancías, sino que también impulsa el crecimiento de miles de negocios. Desde autónomos que gestionan servicios de mensajería o mantenimiento hasta empresas de vending sostenible o proyectos de agricultura regenerativa, la Ford Transit ha sabido adaptarse a las nuevas necesidades del siglo XXI sin renunciar a su ADN original.
«Durante estos 60 años, la Transit se ha convertido en sinónimo de eficiencia. En ocasiones de manera evidente, y otras de forma más discreta, este vehículo ha estado ahí, sosteniendo la infraestructura económica de Europa en movimiento«, explica Hans Schep, director general de Ford Pro en Europa. “La Transit no es solo un vehículo, es una herramienta fundamental para la actividad económica”.

El impacto económico de este modelo no es anecdótico. Según el citado informe de Cebr, el cambio hacia la electrificación de flotas podría suponer ahorros de hasta 14.000 euros por vehículo para las pequeñas y medianas empresas en un plazo de tres años. Una cifra significativa que refleja no solo el menor coste de uso y mantenimiento de los vehículos eléctricos, sino también las oportunidades que abre la digitalización.
Y es que la nueva generación de la Ford Transit va mucho más allá del simple transporte. Gracias a su integración en el ecosistema digital Ford Pro, los vehículos están conectados permanentemente con un conjunto de soluciones tecnológicas que abarcan software de gestión, herramientas de recarga y mantenimiento predictivo. Un buen ejemplo es FORDLiive, el sistema de conectividad que proporciona datos en tiempo real para maximizar el tiempo de actividad de los vehículos, minimizando averías y visitas al taller. O el sistema Ford Pro Telematics, que permite convertir los datos operativos del vehículo en alertas, informes y acciones concretas para optimizar las rutas y reducir costes.
En España, empresas como Ecofluvia ya se benefician de este enfoque integral. Con una flota de reparto conectada, la empresa ha mejorado notablemente su eficiencia logística, permitiendo que cada entrega de agua llegue a tiempo, con menor impacto ambiental y menor consumo de recursos.
No es casual que Ford haya decidido centrar su estrategia en la electrificación del segmento comercial. La legislación europea avanza hacia una descarbonización progresiva de la movilidad, y las zonas de bajas emisiones en grandes urbes como Madrid, Barcelona, Berlín o París hacen imprescindible que las flotas de reparto se adapten cuanto antes. En este contexto, modelos como la E-Transit y E-Transit Custom se posicionan como opciones clave para que las empresas no solo cumplan con los requisitos legales, sino que además ganen en competitividad.
La Transit se produce actualmente en varias plantas de Europa, incluida la emblemática factoría de Kocaeli, en Turquía, que ha sido modernizada para integrar líneas de ensamblaje específicas para vehículos eléctricos. Este esfuerzo industrial forma parte de la estrategia global de Ford para liderar la transición hacia una movilidad más limpia, en línea con su ambicioso objetivo de alcanzar la neutralidad en carbono en todas sus operaciones europeas para 2035.
Hans Schep lo resume con claridad: “Cada nueva generación de Transit se construye a partir de la experiencia acumulada y del diálogo constante con nuestros clientes. Ahora, con Ford Pro y nuestras soluciones digitales, evolucionamos más rápido que nunca para responder a un mundo que cambia a gran velocidad. Transit sigue siendo el estándar en productividad”.
Así, mientras Europa avanza hacia un nuevo modelo económico más sostenible, la Ford Transit se mantiene fiel a su promesa original: ser la herramienta de confianza para hacer que las ideas se conviertan en negocios, que los negocios crezcan, y que el crecimiento se traduzca en progreso para todos.

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