El veranillo de San Miguel es la oportunidad perfecta para una escapada distinta: viajar en coche eléctrico. Con temperaturas agradables, carreteras menos saturadas y jornadas aún largas, finales de septiembre invitan a descubrir nuevos destinos al volante de un SUV cero emisiones. Modelos como el nuevo Kia EV3 demuestran que recorrer más de 500 kilómetros sin preocuparse por la autonomía es ya una realidad, gracias también a la red de recarga rápida que permite alargar la ruta sin contratiempos.

Durante años, viajar en coche eléctrico generaba dudas: autonomía limitada, falta de puntos de recarga o tiempos de espera interminables. Con el Kia EV3, la gran apuesta de la marca coreana para el segmento de los SUV compactos, el panorama cambia.
Su batería de 81,4 kWh promete hasta 605 kilómetros de autonomía WLTP, y las pruebas reales confirman consumos muy ajustados, en torno a 20 Kwh en carretera, lo que se traduce en más de 400 kilómetros garantizados en autopista a ritmo legal. Además, su sistema de carga rápida reduce de un 10 a un 80% la batería en apenas 31 minutos, suficiente para estirar las piernas y tomar un café antes de seguir viaje.
Para quienes parten de Madrid, esto significa que cualquier destino dentro de un radio de 500 kilómetros está al alcance con una sola carga inicial, y con un sencillo repostaje eléctrico si la ruta incluye montaña o más kilómetros de la cuenta.

Hacia el norte: viñedos y carreteras secundarias en La Rioja
El primero de los planes ideales para este veranillo es una escapada a La Rioja. Desde Madrid hasta Logroño hay unos 328 kilómetros, que el Kia EV3 recorre con apenas el 65% de su batería. La ruta más habitual es por la A-1 hasta Soria y después por la N-111, una carretera que ofrece paisajes cada vez más verdes y el encanto de los pueblos serranos. Llegar hasta Haro o Laguardia, rodearse de viñedos y adentrarse en bodegas es un plan perfecto para el final de septiembre, cuando la vendimia impregna de aromas la región.
La ventaja de hacerlo en eléctrico es clara: el viaje se convierte en una experiencia silenciosa y relajada, con la posibilidad de cargar en Logroño o en muchos puntos de la ruta de vino, perfectamente equipada para quienes conducen coches eléctricos.

Rumbo al Mediterráneo: Valencia y la Albufera
Si el cuerpo pide playa y gastronomía, la A-3 lleva directa a Valencia en unos 346 kilómetros, algo menos de cuatro horas de viaje. El Kia EV3 llega con autonomía suficiente y todavía margen de batería para moverse por la ciudad o acercarse a la Albufera, donde un paseo en barca y una auténtica paella a orillas del lago son imprescindibles.
El trayecto, mayoritariamente en autopista, es cómodo y cuenta con estaciones de carga rápida en áreas de servicio bien distribuidas, lo que elimina cualquier ansiedad por la autonomía. Valencia, además, es una de las ciudades españolas con más infraestructura de recarga urbana, lo que convierte al EV3 en una herramienta perfecta para explorar sin contaminar.

Montaña pura: Picos de Europa y el encanto de Potes
Quienes prefieran aire fresco y carreteras de montaña encontrarán su destino en los Picos de Europa. Desde Madrid hasta Potes, corazón de la comarca lebaniega, hay unos 388 kilómetros, que suponen alrededor de un 77% de batería en el EV3. La ruta discurre por la A-6 y la A-67 y luego se interna en carreteras más sinuosas, como la N-621, que ascienden hacia los desfiladeros y los valles astur-cántabros.
Es aquí donde se disfruta de verdad la conducción eléctrica: sin ruido de motor, con una entrega de par inmediata en cada curva y con la posibilidad de regenerar energía en los descensos. La llegada a Fuente Dé, con su teleférico que se eleva a los miradores de los Picos, completa un plan de naturaleza en estado puro. Eso sí, conviene planear una carga en destino para asegurar el regreso sin apuros.

San Sebastián, destino largo pero irresistible
La escapada más ambiciosa, y quizá la más deseada, es la que conduce hasta San Sebastián. Son 452 kilómetros desde Madrid, una distancia que roza el límite de la batería y aconseja una recarga rápida en ruta. Las autopistas del norte ofrecen áreas equipadas donde en apenas media hora el EV3 recupera hasta un 80% de su capacidad.
El esfuerzo merece la pena: la llegada a la Bahía de la Concha, el paseo por el casco viejo y la ruta de pintxos son recompensas que no tienen rival. Además, la conducción por la costa guipuzcoana hacia Zarautz o Getaria ofrece uno de los tramos de carretera más bonitos de España, con curvas suaves y vistas espectaculares sobre el Cantábrico.

Cáceres y Monfragüe: historia y naturaleza
Hacia el suroeste, el plan perfecto está en Cáceres y su entorno natural. A poco menos de 300 kilómetros, el trayecto por la A-5 es sencillo, con tráfico fluido y tramos amplios que el EV3 resuelve consumiendo poco más de la mitad de su batería. La ciudad de Cáceres, Patrimonio de la Humanidad, invita a pasear por sus calles medievales al atardecer, cuando la piedra dorada de sus palacios se tiñe de tonos cálidos.
Y a apenas 60 kilómetros se encuentra el Parque Nacional de Monfragüe, refugio de buitres negros y águilas imperiales, un lugar único para quienes buscan naturaleza tranquila. Con puntos de carga en la ciudad, el viaje se plantea sin ninguna dificultad para un eléctrico moderno.

Cazorla, carreteras estrechas y sierra andaluza
En dirección sur, la Sierra de Cazorla es un destino que enamora. A unos 348 kilómetros desde Madrid, el viaje combina autopista por la A-4 con carreteras locales que se adentran en un parque natural de bosques, embalses y miradores. Septiembre es un mes ideal para recorrerlo: temperaturas suaves y una naturaleza que empieza a teñirse de tonos otoñales.
El Kia EV3 se mueve con soltura en estas carreteras estrechas, donde su tamaño compacto y su par instantáneo hacen más fácil la conducción. Al llegar, conviene aprovechar los puntos de recarga disponibles en la zona para seguir explorando sin limitaciones.
Consejos prácticos para disfrutar del viaje en eléctrico
Viajar en el Kia EV3 durante el veranillo de San Miguel exige pocas precauciones adicionales, pero conviene tener en cuenta algunos detalles:
Salir con la batería al 100% si la ruta supera los 300 kilómetros.
Planear una recarga intermedia en destinos de más de 400 kilómetros.
Aprovechar la carga rápida: en apenas 31 minutos se gana el 70% de la batería.
Utilizar apps de puntos de recarga para evitar sorpresas en zonas rurales.
Conducir a ritmo moderado: además de ser más seguro, permite consumos en torno a 140 Wh/km, lo que amplía la autonomía.
Con estas pautas, la experiencia se convierte en un viaje relajado y distinto, donde el silencio del motor eléctrico acompaña a los paisajes que se atraviesan.
El veranillo, la excusa perfecta
El veranillo de San Miguel dura poco, pero es un regalo. En esas semanas finales de septiembre, con cielos despejados y menos tráfico en carretera, las escapadas desde Madrid se disfrutan el doble. Y hacerlo al volante de un Kia EV3 aporta un plus: la sensación de viajar con tecnología de última generación, sin emisiones locales y con la tranquilidad de que el coche responde como un turismo tradicional en autonomía y confort.
Seis destinos, seis planes distintos —vino, playa, montaña, costa, patrimonio y sierra— al alcance de un radio de 500 kilómetros. Todos ellos demuestran que viajar en eléctrico ya no es una renuncia, sino una forma diferente y, en muchos sentidos, más placentera de disfrutar de la carretera.
De hecho, las escapadas de corta duración son la opción preferida para un 64% de los viajeros europeos, que cada vez más apuestan por fines de semana y viajes frecuentes a destinos cercanos frente a las largas vacaciones. Una tendencia que refleja el interés por experiencias urbanas, turismo de bienestar, viajes conscientes y propuestas más auténticas y diferenciadas

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