
Con más de 85.000 matriculaciones, el mercado de turismos crece un 16% en septiembre y recupera los niveles previos a la pandemia. Los eléctricos e híbridos enchufables duplican ventas y ya superan a los gasolina, mientras los híbridos convencionales siguen siendo la opción favorita de los conductores.
El mercado de turismos en España cerró septiembre con una sonrisa para los fabricantes, concesionarios y toda la cadena de valor. Según los datos publicados por las asociaciones del sector, se alcanzaron 85.167 matriculaciones, lo que supone un crecimiento del 16% respecto al mismo mes de 2024. Pero, más allá del dato interanual, lo que marca un hito es que por primera vez desde el estallido de la pandemia se supera el registro de un septiembre de 2019, el último año considerado «normal» antes de la crisis del COVID y la posterior escasez de semiconductores.
El acumulado anual también mantiene un tono optimista. Aunque la inflación, el precio del dinero y la incertidumbre económica continúan afectando a los hogares, la tendencia confirma que la automoción se afianza en la senda de la recuperación.
El boom de la electrificación: uno de cada cinco coches
El dato más llamativo del mes llega por el lado de los vehículos electrificados, que han dado un salto de gigante en el mercado español. En septiembre alcanzaron una cuota del 21%, con más de 22.000 matriculaciones en total. Esto significa que una de cada cinco ventas en España correspondió a un eléctrico puro o a un híbrido enchufable, duplicando sus cifras respecto al mismo periodo de 2024.
En el acumulado del año, las ventas de electrificados suman 172.376 unidades, lo que les otorga un 16,9% del mercado total. Pero más allá de la cifra acumulada, septiembre supone un antes y un después: con 20.479 turismos eléctricos puros e híbridos enchufables se ha conseguido superar por primera vez las matriculaciones mensuales de los turismos de gasolina.
El mensaje es claro: la transición hacia la movilidad de bajas emisiones empieza a consolidarse. El consumidor español, aunque todavía con cautelas, empieza a abandonar progresivamente el motor de combustión tradicional en favor de alternativas más sostenibles.
Híbridos convencionales, la tecnología preferida
Pese al avance de los enchufables, los datos confirman que los híbridos convencionales siguen siendo la tecnología preferida por los compradores. En septiembre representaron el 41,4% de las ventas de turismos, consolidando su liderazgo.
Su éxito se explica por varios factores: la etiqueta ECO de la DGT, que permite circular con ventajas en las grandes ciudades; la ausencia de dependencia de un punto de recarga; y un sobreprecio respecto a los modelos de combustión menos acusado que en el caso de los eléctricos puros.
Para las marcas, los híbridos convencionales se han convertido en una solución de transición que permite cumplir con las normativas de emisiones sin depender de infraestructuras externas. Y para el cliente, son un compromiso equilibrado entre eficiencia, precio y practicidad.
Comerciales ligeros al alza
El dinamismo no se ha quedado solo en el turismo tradicional. El mercado de vehículos comerciales ligeros registró en septiembre un aumento del 18,2%, hasta alcanzar 15.161 unidades.
La mejora se explica en parte por el empuje de las pymes, la recuperación del consumo y la progresiva renovación de flotas vinculadas al transporte urbano y a la logística de última milla, que se ha convertido en un motor clave tras el auge del comercio electrónico.
Para un sector que sufrió intensamente la parálisis de la pandemia, volver a crecer a este ritmo supone un balón de oxígeno que confirma la reactivación de la actividad económica en las pequeñas y medianas empresas.

Industriales y autobuses también avanzan
El tercer bloque de datos positivos lo aportan los vehículos industriales, autobuses, autocares y microbuses, que sumaron 3.572 matriculaciones en septiembre, lo que supone también un crecimiento del 18,2%.
Aunque se trata de un volumen mucho menor en comparación con turismos y comerciales, el impacto de este segmento es estratégico. Su evolución está directamente ligada a la inversión empresarial y al transporte colectivo, por lo que el repunte es un indicador del dinamismo de la economía en sectores clave como la logística, la construcción o la movilidad urbana.
Las patronales recuerdan, no obstante, que España sigue necesitando programas estables de renovación de flotas de transporte colectivo para cumplir con los objetivos de sostenibilidad y reforzar el servicio público, especialmente en ciudades medianas y zonas rurales.
Una recuperación que consolida tendencia
Los resultados de septiembre se suman a una tendencia positiva que comenzó a mediados de 2023 y que se ha ido intensificando en 2024. Tras años marcados por la escasez de vehículos en los concesionarios y la falta de chips, el mercado recupera la normalidad en el suministro, lo que se traduce en una mayor capacidad de respuesta a la demanda.
Además, el impulso de las campañas comerciales, la necesidad de renovar un parque automovilístico que supera los 14 años de antigüedad y la entrada en vigor de nuevas normativas medioambientales han actuado como catalizadores de las ventas.
Los concesionarios, sin embargo, insisten en que la incertidumbre macroeconómica podría frenar la tendencia en los próximos meses. Los tipos de interés elevados y la pérdida de poder adquisitivo de las familias son todavía un obstáculo, aunque de momento la automoción española parece esquivar la desaceleración que sí se percibe en otros sectores.

El reto de la infraestructura y los incentivos
Aunque septiembre deja cifras récord para los eléctricos y enchufables, las patronales vuelven a lanzar un mensaje de cautela. La cuota de mercado de los electrificados, en torno al 21%, es un buen indicador, pero todavía se encuentra por debajo de países como Francia, Alemania o los nórdicos.
La falta de infraestructura de recarga, la disparidad de precios respecto a los vehículos de combustión y la lentitud en la tramitación de los planes MOVES siguen siendo los principales frenos para un desarrollo más rápido. En este sentido, la industria reclama un marco regulatorio estable y a largo plazo, que dé confianza tanto a los fabricantes como al consumidor final.
Los expertos coinciden en que la electrificación se acelerará en los próximos tres años, a medida que los precios bajen por la entrada de nuevos modelos de fabricación local y por la mayor oferta de vehículos de marcas asiáticas. Pero la clave estará en que la red de recarga pública crezca al ritmo necesario para responder a una demanda que ya empieza a ser masiva.
El ranking de septiembre volvió a estar dominado por las marcas generalistas. El Dacia Sandero se mantuvo como líder absoluto del mercado, confirmando la excelente acogida de un modelo que combina precio competitivo y eficiencia. Le siguieron el Toyota Corolla y el Seat Arona, dos habituales del podio que reflejan la fortaleza de los híbridos en el caso de Toyota y del segmento SUV en el caso de la firma española.
Entre los eléctricos puros del mes, los más vendidos fueron el Tesla Model 3, que ocupó el primer puesto con unas 1.976 unidades matriculadas, seguido por el Tesla Model Y con cerca de 1.016 unidades. En tercera posición se situó el Kia EV3, con 529 unidades, posicionándolo como una de las revelaciones del año. Otros modelos destacados fueron el BYD Dolphin Surf (503 unidades), el BYD Atto 2 (410), y el BYD Seal con 332. En cuanto al top 10 mensual, completaron la lista el Mini eléctrico, el BYD Atto 3, el Renault 5 eléctrico, y el Hyundai Inster.
Un septiembre histórico
En definitiva, septiembre de 2025 quedará marcado como el mes en el que el mercado de turismos español superó por primera vez las cifras previas a la pandemia. El crecimiento del 16% en turismos, el empuje de los 22.000 electrificados (21% del mercado), el hecho de que los enchufables y eléctricos superen a los gasolina, el liderazgo de los híbridos convencionales (41,4%), junto al dinamismo de los comerciales ligeros (+18,2%) y el repunte de los vehículos industriales y colectivos (+18,2%), dibujan un panorama alentador para la automoción.
Queda por ver si esta tendencia se consolida en el último trimestre del año, tradicionalmente el más fuerte en matriculaciones. Lo que sí parece claro es que, al menos por ahora, el motor de la economía española vuelve a rugir con fuerza desde los concesionarios.

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