
La 102ª edición del Salón del Automóvil de Bruselas, que se celebra del 9 al 18 de enero de 2026, se convierte en un escenario clave para Stellantis y sus marcas europeas. Peugeot, Opel, Citroën, DS y Fiat muestran en Bélgica cómo se está construyendo la nueva movilidad, con modelos reales, electrificación avanzada y una clara apuesta comercial.
Tras la pérdida de peso de citas históricas como Ginebra o Frankfurt, Bruselas ha sabido ocupar ese espacio con una propuesta más pragmática y cercana al mercado real. No se trata solo de prototipos futuristas, sino de modelos que llegarán a los concesionarios a corto y medio plazo, muchos de ellos llamados a marcar el ritmo comercial de 2026.
El Salón de Bruselas vuelve a mostrar con claridad cuáles son las prioridades del sector: electrificación progresiva, dominio del formato SUV y una creciente atención a las necesidades concretas de particulares y profesionales. Frente a otros eventos más orientados al espectáculo, la muestra belga se ha convertido en un escaparate de producto, donde las marcas enseñan lo que ya tienen —o están a punto de tener— en la calle.
En ese contexto, Stellantis juega en casa. El grupo, que integra algunas de las marcas generalistas más relevantes del continente, llega a Bruselas con una presencia masiva y un mensaje claro: la transición eléctrica es ya una realidad industrial.
Stellantis despliega todo su arsenal europeo
Peugeot, columna vertebral del grupo
La marca que mejor simboliza esta ofensiva es Peugeot, que estará presente en la 102ª edición del Salón del Automóvil de Bruselas con una gama prácticamente completa y varios puntos de interés estratégico.
El protagonismo recae en el nuevo Peugeot 408, el sedán que la firma francesa define como un crossover compacto del segmento C, una fórmula que rompe con las clasificaciones tradicionales y que busca atraer a un cliente que quiere diseño, eficiencia y diferenciación sin dar el salto a un SUV convencional.

Los vehículos comerciales también tendrán un papel destacado en el espacio ProOne, donde Peugeot mostrará soluciones específicas para profesionales, un segmento clave dentro del negocio del grupo Stellantis.
El público belga podrá conocer además el Peugeot E-208 GTi, reinterpretación eléctrica de uno de los iconos deportivos de la marca, así como las últimas evoluciones del Peugeot 208, con un diseño más moderno y novedades en el volante y el cuadro de instrumentos digital, y del Peugeot 2008, que estrena nuevas firmas luminosas, llantas de aleación y una parrilla más ancha.
La exposición se completa con el Peugeot 308 —y su versión eléctrica E-308—, el Peugeot 3008, del que se presenta la versión E-3008 Dual Motor con dos motores eléctricos y tracción total, y el Peugeot 5008, cuyo E-5008 ya admite pedidos en versión 100% eléctrica, con autonomías que alcanzan hasta 668 kilómetros en la variante de largo alcance.
“Peugeot lleva disfrutando de un impulso comercial sostenido desde finales de 2024, y 2025 está registrando un crecimiento muy fuerte. Para el Salón de Bruselas de 2026, Peugeot se toma muy en serio su papel como marca emblemática”, subraya la firma.
Opel: rigor alemán y electrificación total
Otra de las grandes apuestas de Stellantis es Opel, que utiliza Bruselas como escenario para reforzar su reposicionamiento tecnológico. La marca alemana presenta el nuevo Opel Astra y Astra Sports Tourer, con estreno mundial, mejoras en diseño y una oferta mecánica claramente orientada a la electrificación.
Junto a ellos, Opel mostrará el nuevo Grandland eléctrico, incluyendo versiones con tracción total, consolidando su estrategia de ofrecer gamas completas electrificadas sin renunciar al carácter práctico que siempre ha definido a la marca.

Citroën: confort, diseño y accesibilidad
En el caso de Citroën, el Salón de Bruselas sirve para reafirmar su apuesta por una movilidad más accesible y centrada en el confort. Modelos eléctricos compactos, nuevas interpretaciones del SUV urbano y prototipos de interior modular marcan una presencia pensada para un público amplio, que prioriza el uso diario y el precio contenido.
Citroën se posiciona así como uno de los actores clave en la democratización del coche eléctrico, un discurso especialmente relevante en mercados como el belga.
DS Automobiles: electrificación premium
El lado más aspiracional del grupo corre a cargo de DS Automobiles, que lleva a Bruselas sus últimas propuestas electrificadas dentro del segmento premium. Diseño, materiales y tecnología se combinan en una gama que busca diferenciarse dentro del universo Stellantis y competir con las marcas premium tradicionales europeas.
Fiat: retorno al corazón del mercado
Por último, Fiat refuerza su regreso al centro del mercado europeo con modelos urbanos y compactos electrificados, entre ellos el esperado Grande Panda eléctrico, una reinterpretación moderna de uno de los nombres más populares de la marca italiana, pensada para la movilidad urbana y asequible.
Crossover y electrificación: el pulso del mercado
El Brussels Motor Show no solo será un escaparate de productos ya anunciados, sino que acogerá estrenos de fabricantes emergentes y tecnologías que apuntan hacia las nuevas formas de entender la movilidad urbana y suburbana. El fabricante chino Leapmotor, por ejemplo, planea dar a conocer en Europa su SUV eléctrico B03X, diseñado para competir en segmentos dinámicos donde la eficiencia y el espacio interior son claves.
Modelos como el Mazda CX-6e —procedente de desarrollos en China— o concept cars como el Citroën Elo, con configuraciones interiores flexibles, muestran la amplitud del espectro automovilístico actual, donde no solo la propulsión eléctrica, sino también la modularidad y el uso cotidiano, ganan peso.
Car of the Year: un evento dentro del evento
Una de las citas más atractivas del salón será la ceremonia para anunciar el ganador del Coche del Año en Europa 2026, uno de los galardones más prestigiosos de la industria europea. Entre los finalistas se encuentran modelos tan diversos como el Citroën C5 Aircross, el Dacia Bigster, el Fiat Grande Panda, el Kia EV4, el Mercedes-Benz CLA, el Renault 4 y el Škoda Elroq. Este crisol de finalistas refleja no solo las prioridades actuales —desde SUV compuestos hasta eléctricos compactos— sino también la pluralidad de enfoques que compiten por captar el interés de los conductores europeos.

Bruselas como termómetro del mercado europeo
El Salón del Automóvil de Bruselas 2026 no es solo una gran exposición de novedades, sino un auténtico termómetro del momento que vive la industria automovilística europea. En un escenario marcado por la presión regulatoria, la desaceleración de algunos mercados clave y las dudas del consumidor ante la electrificación, la cita belga se ha convertido en un espacio donde las marcas muestran certezas más que promesas.
A diferencia de otros salones históricos que apostaban por el impacto mediático o el vehículo conceptual, Bruselas consolida un modelo más pragmático: coches reales, estrategias comerciales definidas y gamas pensadas para llegar al cliente en el corto plazo. Esa es precisamente la razón por la que grandes grupos como Stellantis han redoblado su apuesta por este evento, utilizándolo como escaparate de su hoja de ruta industrial en Europa.
La fuerte presencia de vehículos eléctricos, versiones de largo alcance, configuraciones con tracción total y soluciones específicas para profesionales refleja un sector que ya no discute si la electrificación llegará, sino cómo hacerla viable, rentable y aceptable para el consumidor medio. Al mismo tiempo, el protagonismo de los SUV compactos, los crossover de nuevo cuño y los modelos urbanos confirma que el mercado sigue buscando fórmulas versátiles, eficientes y adaptadas al día a día.
Bruselas también gana peso como foro donde se mide el pulso entre fabricantes tradicionales y nuevos actores, especialmente asiáticos, en un contexto de competencia creciente y reajuste de precios. El público, cada vez más informado y exigente, se convierte en un actor central, y los salones que sobreviven son aquellos capaces de conectar con esa realidad.
En ese sentido, la 102ª edición del Salón del Automóvil de Bruselas se presenta como una fotografía nítida del automóvil europeo en 2026: menos grandilocuencia, más estrategia; menos prototipo, más producto; menos discurso, más hechos. Un salón que no busca deslumbrar, sino convencer, y que confirma que el futuro del automóvil se está construyendo ya, pabellón a pabellón, modelo a modelo

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