
La marca checa firma su mejor resultado comercial en seis años, escala hasta el tercer puesto del mercado europeo y acelera su ofensiva eléctrica, convirtiéndose en uno de los pilares clave del crecimiento del consorcio alemán en plena transición industrial.
Škoda Auto atraviesa uno de los momentos más sólidos de su historia reciente. La firma checa, integrada en el Grupo Volkswagen, cerró el último ejercicio con 1.043.900 vehículos entregados en todo el mundo, lo que supone un crecimiento del 12,7% y el mejor resultado comercial de los últimos seis años. Un salto cuantitativo y cualitativo que va mucho más allá de las cifras y que confirma el papel estratégico de Škoda dentro del conglomerado alemán, especialmente en Europa y en el proceso de transición hacia la electromovilidad.
Europa, el gran bastión de Škoda
El corazón del éxito de Škoda sigue estando en Europa. En su mercado principal (UE 27+4), la marca entregó 836.200 vehículos, un 9,9% más que el año anterior, y logró un hito histórico: convertirse por primera vez en la tercera marca de automóviles más vendida del continente. Un logro que refuerza su posición frente a otras enseñas generalistas del propio Grupo Volkswagen y frente a competidores directos.
Alemania continúa siendo el principal mercado de Škoda, con 211.100 entregas y un crecimiento del 12,8%, seguida de la República Checa (91.800 unidades), el Reino Unido (83.300), Polonia (65.200) y Francia (50.800). Especialmente llamativos fueron los incrementos registrados en mercados del norte de Europa como Dinamarca y Países Bajos, donde la marca ha sabido capitalizar el auge del coche electrificado.
La electrificación, clave del salto adelante
Uno de los grandes motores del crecimiento de Škoda ha sido su apuesta decidida por los vehículos eléctricos e híbridos enchufables. En Europa, los modelos BEV y PHEV ya representan el 25,7% de todas las entregas, lo que significa que uno de cada cuatro Škoda vendidos se entrega con enchufe. Un dato que sitúa a la marca en una posición muy competitiva dentro del Grupo Volkswagen y del mercado generalista europeo.
Gracias al éxito de modelos como el Elroq y el Enyaq, Škoda ha escalado hasta el cuarto puesto entre los fabricantes de vehículos eléctricos más vendidos de Europa, con una cuota de mercado del 6,8%. El Elroq, en particular, se ha convertido en uno de los grandes protagonistas del año, al cerrar el ejercicio como el segundo coche eléctrico más vendido de Europa y liderar el ranking en países como la República Checa, Dinamarca, Países Bajos y Eslovaquia. En mercados clave como Alemania, Austria y Suiza, el SUV compacto se ha situado entre los tres eléctricos más demandados.
El Enyaq, por su parte, ha consolidado su papel como referente dentro del segmento, situándose séptimo en el ranking europeo de modelos eléctricos y manteniéndose entre los tres más vendidos en varios países del centro y norte de Europa.
Alemania y el norte de Europa tiran del coche eléctrico
El empuje eléctrico de Škoda se ha notado especialmente en Alemania, donde las entregas de vehículos eléctricos de batería alcanzaron las 51.000 unidades, más del doble que el año anterior. Dinamarca y Países Bajos también han sido mercados clave, con crecimientos de tres cifras, mientras que en la República Checa las entregas de BEV se multiplicaron por más de tres.
Este comportamiento confirma que la estrategia eléctrica del Grupo Volkswagen, con Škoda como una de sus marcas más eficientes en términos de relación calidad-precio, está dando resultados tangibles en mercados cada vez más exigentes.

Octavia, Kodiaq y compañía: la fuerza de una gama equilibrada
Más allá de la electrificación, Škoda sigue apoyándose en una gama de modelos bien posicionada y reconocida por el público europeo. El Octavia continúa siendo el modelo más vendido de la marca, con 190.300 unidades entregadas en todo el mundo, a pesar de un ligero descenso respecto al año anterior. La actual cuarta generación, lanzada en 2020, ya ha superado el millón de unidades vendidas, un hito que refuerza su condición de pilar comercial.
Le siguen en el ranking el Kodiaq, el Kamiq, el Fabia y el Karoq, modelos que permiten a Škoda cubrir con solvencia los principales segmentos del mercado y competir de tú a tú con otras marcas del Grupo Volkswagen sin caer en solapamientos excesivos.
En total, las entregas de vehículos electrificados se duplicaron con creces, hasta alcanzar las 218.700 unidades, un crecimiento del 117,5% que evidencia el cambio de mix de ventas de la marca.
India, Asia y nuevos mercados: la internacionalización avanza
Škoda no solo crece en Europa. La estrategia de internacionalización está dando frutos especialmente en la India, donde las entregas casi se duplicaron hasta las 70.600 unidades, impulsadas por el éxito de modelos fabricados localmente como el Kylaq. También avanza su presencia en el sudeste asiático, con el inicio de la producción del Slavia y el Kushaq en Vietnam, y con la entrada en mercados como Arabia Saudí.
Turquía y el norte de África completan un mapa de crecimiento que refuerza el peso global de la marca dentro del Grupo Volkswagen.
2026, el siguiente capítulo eléctrico
El futuro inmediato de Škoda pasa por reforzar aún más su ofensiva eléctrica. En 2026 llegarán dos nuevos modelos clave: el crossover urbano Epiq y el SUV familiar de siete plazas Peaq. Con ellos, la marca duplicará su gama de vehículos totalmente eléctricos y ampliará su oferta hacia segmentos de gran volumen.
Un movimiento que no solo busca aumentar ventas, sino consolidar a Škoda como una de las marcas más accesibles y rentables del Grupo Volkswagen en plena transición hacia la movilidad eléctrica. A la vista de los resultados, el plan empieza a dar frutos.

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