
El nuevo buque insignia de KGM recupera el espíritu del Actyon original del año 2000, eleva de forma notable la calidad percibida y se presenta con argumentos contundentes: hasta 800 litros de maletero, 20 centímetros de altura libre al suelo y una versión híbrida con tecnología BYD capaz de anunciar hasta 1.350 kilómetros de autonomía. Desde 33.500 euros, quiere dejar de ser alternativa para convertirse en referencia.
El mercado SUV vive una guerra silenciosa. Todos compiten en diseño, electrificación, tecnología y precio. En ese escenario irrumpe el KGM Torres Actyon, un modelo que no solo amplía la gama de la firma coreana, sino que redefine su posicionamiento. Ya no hablamos de una marca que busca hueco por precio; hablamos de un fabricante que aspira a jugar en otra liga.
El apellido Actyon no es casual. A principios de los 2000, SsangYong rompió moldes con un SUV atrevido y poco convencional. Ahora, bajo la nueva identidad de KGM, ese nombre regresa con una filosofía distinta: mantener la personalidad, pero con un producto mucho más maduro, tecnológico y competitivo.

El “Evoque coreano” con ADN propio
Basta una mirada para entender por qué muchos lo apodan ya el “Evoque coreano”. La silueta estilizada, la línea de techo con caída suave y una presencia robusta lo acercan visualmente a propuestas europeas de corte premium. Sin embargo, el Torres Actyon mantiene identidad propia.
El frontal incorpora una firma lumínica inspirada en la bandera de Corea, un guiño a sus raíces que aporta personalidad. Las llantas de 20 pulgadas refuerzan su imagen poderosa y llenan el paso de rueda con contundencia. A ello se suma un dato clave para quienes buscan algo más que estética: 20 centímetros de altura libre al suelo. No es solo un SUV urbano; tiene argumentos para afrontar pistas y caminos con solvencia.
Estamos ante un modelo que crece en dimensiones y ambición respecto al Torres convencional. Más grande, más refinado y claramente planteado como nuevo buque insignia de la marca.
Más calidad y un interior pensado para viajar

Si el exterior llama la atención, el interior confirma el salto cualitativo. Materiales mejor ajustados, presentación moderna dominada por doble pantalla digital y una sensación general de mayor refinamiento. La evolución respecto a generaciones anteriores de la marca es evidente.
El espacio es uno de sus grandes argumentos. El maletero alcanza 800 litros contando hasta el techo, una cifra que lo sitúa entre los más capaces del segmento. Además, dispone de 128 litros adicionales bajo el piso, un espacio especialmente útil para objetos que se quieren mantener ocultos o para el almacenamiento del equipamiento híbrido. Es un SUV pensado para familias y largos viajes, donde la capacidad real importa.
En seguridad, la apuesta es rotunda: 78% de la estructura fabricada en acero de alta resistencia, ocho airbags y 23 sistemas avanzados de asistencia a la conducción. Control de crucero adaptativo, asistente de carril, alerta de tráfico cruzado o detector de ángulo muerto forman parte de un paquete tecnológico que ya no admite complejos frente a competidores consolidados.

Gasolina o híbrido: eficiencia sin renuncias
La oferta mecánica se divide en dos grandes opciones. La versión de gasolina monta un bloque 1.5 turbo de 163 CV, suficiente para mover con solvencia el conjunto y ofrecer un acceso más contenido en precio.
Pero la verdadera protagonista es la variante híbrida HEV. Aquí entra en juego la tecnología de BYD con un sistema serie-paralelo que combina motor térmico y eléctrico de manera eficiente. El resultado es una conducción suave en ciudad, eficiente en tráfico denso y solvente en carretera.
La cifra que más titulares genera es su autonomía combinada: hasta 1.350 kilómetros. Un dato que, más allá del marketing, transmite una idea clara: este SUV está pensado para recorrer largas distancias sin preocupación constante por el repostaje.
Además, incorpora frenada regenerativa regulable mediante levas en el volante. Un detalle poco habitual en su categoría que permite al conductor modular la retención y optimizar la recuperación de energía, aportando una experiencia más interactiva.
Confort y aplomo como bandera
El Torres Actyon no pretende ser un SUV deportivo. Su enfoque es el confort y la estabilidad. La suspensión filtra con solvencia las irregularidades y el conjunto transmite sensación de coche sólido, bien asentado sobre el asfalto.
La combinación de mayor tamaño, estructura reforzada y amplio equipamiento en seguridad refuerza esa percepción de vehículo de categoría superior. No es solo una versión más equipada del Torres; es una reinterpretación con aspiraciones claras.

Precio competitivo para un posicionamiento ambicioso
En un contexto de inflación y electrificación que eleva los precios en el segmento SUV, el posicionamiento del Torres Actyon resulta especialmente relevante. Parte desde 33.500 euros en su versión gasolina y desde 37.500 euros en la variante híbrida HEV.
Estas cifras lo colocan en una zona estratégica del mercado, donde ofrece más tamaño y equipamiento que muchos rivales directos por un coste similar o incluso inferior.
Un antes y un después para KGM
El KGM Torres Actyon simboliza algo más que el lanzamiento de un nuevo modelo. Representa la consolidación de una nueva etapa para la marca coreana. Recupera un nombre histórico, eleva la calidad, apuesta por electrificación eficiente y presenta un producto coherente en diseño, espacio y tecnología.
El “Evoque coreano” no es solo una etiqueta llamativa. Es el reflejo de una ambición renovada. Si el mercado europeo responde como espera la marca, el Torres Actyon puede convertirse en el modelo que marque definitivamente el salto de KGM hacia un posicionamiento más aspiracional y competitivo.

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