
La adjudicación a Acciona de un macrohub de 4 MW en pleno Paseo de la Castellana, frente a las Cuatro Torres, convertirá una antigua gasolinera en un icono de la nueva movilidad eléctrica. Con 20 puntos ultrarrápidos, autoconsumo solar y vocación pública, la capital refuerza su carrera por liderar la infraestructura de recarga en España.
La transición energética en Madrid da un nuevo paso estratégico. Acciona se ha adjudicado el contrato, otorgado por la Comunidad de Madrid, para construir y explotar la mayor electrolinera pública 100% renovable situada dentro del anillo de la M-30. La infraestructura, que contará con una potencia total instalada de 4.000 kilovatios, tiene prevista su entrada en funcionamiento en 2027.
El emplazamiento elegido no es casual. La parcela, de 1.281 metros cuadrados, se ubica en el Paseo de la Castellana 276, frente al complejo de las Cuatro Torres Business Area y dentro del ámbito del futuro desarrollo de Madrid Nuevo Norte, uno de los mayores proyectos urbanísticos de Europa. Se trata, además, de la transformación de una antigua gasolinera en desuso, símbolo del modelo fósil, en un nodo de movilidad eléctrica de nueva generación.
20 plazas ultrarrápidas y 4 MW de potencia
La futura electrolinera dispondrá de 20 plazas de recarga ultrarrápida de hasta 400 kW de potencia. De ellas, 19 estarán destinadas a turismos y una a vehículos pesados, un detalle relevante en un momento en que la electrificación del transporte profesional empieza a acelerar.
Con 4 MW de potencia total, esta instalación se situará entre las de mayor capacidad de la capital, preparada para ofrecer tiempos de recarga muy reducidos en vehículos compatibles. Además, incorporará una estación específica para el intercambio de baterías de motocicletas eléctricas de Silence, ampliando su abanico de servicios más allá del coche particular.
Acciona explotará la infraestructura durante un periodo concesional de 30 años, garantizando que todas las recargas se realicen con energía 100% renovable certificada.
Energía solar, excedente neto y fachada que purifica el aire
El proyecto no se limita a instalar cargadores de alta potencia. Integra un sistema energético propio con paneles solares destinados al autoconsumo, capaces de generar un excedente neto anual superior a 35.000 kWh. Este enfoque convierte a la estación no solo en un punto de consumo energético, sino también en un pequeño productor urbano de electricidad limpia.
La apuesta ambiental se refuerza con una fachada fotocatalítica diseñada para eliminar activamente contaminantes y contribuir a la purificación del aire en su entorno inmediato. A ello se suma un sistema de trazabilidad en tiempo real que permitirá conocer el origen renovable de la energía suministrada en cada recarga, un elemento de transparencia cada vez más demandado por los usuarios.
En el plano arquitectónico, el diseño prioriza materiales sostenibles y de bajo impacto, como madera estructural, cerámica fotocatalítica y piedra natural de origen local. Todo ello bajo una gran marquesina unitaria que integrará los puntos de recarga y los espacios de servicio.
Una “casa de la movilidad” en plena Castellana
Más allá de su función como infraestructura energética, la electrolinera se concibe como un espacio urbano polivalente. Bajo el concepto de “casa de la movilidad”, incluirá en planta baja una zona de vending y aseos accesibles, mientras que la primera planta albergará un espacio multifuncional destinado a actividades de divulgación, encuentros y eventos vinculados a la movilidad eléctrica.
Esta dimensión educativa y abierta al ciudadano pretende reforzar su vocación pública, alineada con los objetivos de descarbonización y mejora de la calidad del aire en la capital.
Con este proyecto, Acciona consolida su papel en la electrificación del transporte urbano. La compañía ya ofrece acceso a más de 5.000 puntos de recarga en entornos urbanos y en los principales corredores interurbanos de España y Portugal, pero esta nueva infraestructura en el corazón financiero de Madrid refuerza su visibilidad y posicionamiento estratégico.
El mapa de las super electrolineras en Madrid
La futura instalación de Castellana no estará sola. En los últimos años, Madrid ha visto crecer una red de super electrolineras de alta potencia, tanto en el interior urbano como en los grandes accesos a la ciudad.
Iberdrola y su hub de Leganés
En el sur de la región, Iberdrola ha desarrollado uno de los mayores hubs de recarga ultrarrápida, con decenas de puntos de alta potencia capaces de atender simultáneamente a múltiples vehículos. Estas instalaciones están pensadas tanto para flotas como para usuarios particulares, con potencias que superan ampliamente los 150 kW y alcanzan en algunos casos los 350 kW.
Endesa con las instituciones
A esta carrera por desplegar infraestructura de alta potencia se suma también Endesa, que a través de su filial Endesa X Way ha intensificado en los últimos años la instalación de puntos ultrarrápidos en la Comunidad de Madrid. La energética ha desarrollado hubs de recarga en enclaves estratégicos —desde grandes superficies comerciales hasta corredores de entrada y salida de la capital— con potencias que alcanzan los 300 kW, apostando por estaciones preparadas para varios vehículos simultáneamente y con energía de origen renovable. Su estrategia combina acuerdos con ayuntamientos y operadores privados para acelerar el despliegue y reducir uno de los principales frenos a la electrificación: la disponibilidad real y visible de cargadores de alta capacidad.
Repsol y la reconversión de estaciones de servicio
Repsol ha apostado por transformar sus estaciones de servicio tradicionales en nodos multienergía. En varios puntos de la M-40 y accesos a Madrid ya operan cargadores ultrarrápidos de hasta 350 kW, integrados en áreas con restauración y servicios 24 horas. La estrategia pasa por aprovechar su amplia red física para acelerar la implantación de infraestructura eléctrica sin necesidad de nuevos desarrollos urbanísticos.
Tesla y su red Supercharger
La red Supercharger de Tesla cuenta con varios enclaves estratégicos en la Comunidad de Madrid, incluyendo ubicaciones en áreas comerciales y municipios como Alcobendas o Getafe. Sus estaciones, con potencias de hasta 250 kW, han sido durante años referencia en fiabilidad y velocidad de carga, y progresivamente se han ido abriendo a vehículos de otras marcas.
Competencia y aceleración del mercado
La proliferación de estas super electrolineras responde a un doble impulso: por un lado, el crecimiento del parque de vehículos eléctricos e híbridos enchufables; por otro, las exigencias regulatorias y los objetivos climáticos fijados tanto a nivel regional como europeo.
La nueva electrolinera de Castellana se distingue por su carácter plenamente renovable, su ubicación dentro de la M-30 —algo poco habitual en infraestructuras de gran potencia— y su planteamiento arquitectónico y social. No será únicamente un punto donde enchufar el coche, sino un icono visible de la transformación energética en pleno eje financiero de la capital.
Si el calendario se cumple y en 2027 abre sus puertas, Madrid no solo sumará 4 MW adicionales de potencia de recarga en el corazón urbano, sino que consolidará su posición como uno de los grandes laboratorios de movilidad eléctrica del sur de Europa.

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