
El SUV eléctrico de la marca japonesa rompe con un siglo de tradición mecánica y apuesta por una dirección 100% electrónica, más precisa, más limpia de vibraciones y preparada para la conducción autónoma. El nuevo RZ no solo es eléctrico: es el anticipo del volante del futuro.
En un momento en el que la industria del automóvil habla obsesivamente de electrificación, software y conducción autónoma, Lexus ha decidido atacar uno de los elementos más clásicos —y simbólicos— del coche: la dirección. Y lo hace sin medias tintas. El nuevo sistema Lexus Steer-by-Wire debuta en el Lexus RZ y supone un punto de inflexión técnico que cambia para siempre la relación entre conductor y máquina.
No es una simple evolución. Es una ruptura con más de un siglo de tradición mecánica.
Dirección sin conexión física: adiós a la columna tradicional
El concepto es tan sencillo de explicar como complejo de desarrollar. El sistema Lexus Steer-by-Wire elimina la conexión física entre el volante y las ruedas delanteras. No hay columna de dirección convencional. No existe ese eje mecánico que, hasta ahora, transmitía directamente cada giro de las manos al tren delantero.
En su lugar, las órdenes del conductor se envían mediante señales electrónicas. Un actuador de par situado en el eje del volante interpreta el movimiento y lo transmite a un actuador de control en la cremallera delantera. El resultado es una respuesta inmediata, precisa y totalmente gestionada por software.
Este planteamiento permite algo clave en el coche eléctrico moderno: adaptar la dirección en tiempo real según velocidad, adherencia o modo de conducción. Y lo hace con una rapidez imposible en un sistema puramente mecánico.
Para los puristas puede sonar a herejía. Para los ingenieros, es el siguiente paso lógico.
Seguridad aeronáutica aplicada al automóvil
Eliminar la conexión física podría generar dudas razonables en términos de seguridad. Lexus lo sabe. Por eso ha desarrollado un sistema con redundancias inspiradas en la aviación.
El Steer-by-Wire incorpora sistemas paralelos de respaldo que supervisan continuamente el funcionamiento. Si se detecta cualquier anomalía, el sistema alternativo entra en acción de forma inmediata, garantizando que el control de la dirección no se interrumpa.
Este enfoque no solo responde a estándares actuales, sino que prepara el terreno para futuras fases de conducción automatizada, donde la dirección electrónica será imprescindible.
Volante tipo “Jet”: menos giro, más control
Uno de los elementos más llamativos del sistema es su nuevo volante tipo Jet. No es un guiño estético futurista sin más. Su diseño responde directamente a las posibilidades que ofrece la dirección electrónica.
El volante elimina las secciones curvas superiores e inferiores tradicionales y adopta una forma compacta que recuerda a los mandos de una aeronave. Gracias a la gestión electrónica, el ángulo de giro entre topes es de apenas 200 grados.
Traducido a la práctica: desaparece casi por completo la necesidad de cruzar las manos. Con pequeños movimientos se ejecutan maniobras que antes requerían giros amplios. En ciudad o aparcando, la agilidad es inmediata. En carreteras reviradas, la respuesta es directa y precisa.
Además, su tamaño compacto mejora claramente la visibilidad frontal. El conductor gana campo visual sobre la carretera y el cuadro de instrumentos, algo que encaja perfectamente con el concepto de puesto de conducción “Tazuna”, donde todos los mandos están orientados a minimizar movimientos de manos y ojos.
No es solo tecnología. Es ergonomía aplicada con sentido.
Relación de dirección variable inteligente
Uno de los grandes argumentos técnicos del Lexus Steer-by-Wire es su relación de dirección variable completamente gestionada por software.
A baja velocidad, la relación es más corta. Esto facilita maniobras en ciudad, giros cerrados o estacionamientos. El coche se mueve con extrema facilidad y sensación de ligereza.
A velocidad media, por ejemplo en carreteras secundarias, la dirección se vuelve más directa y comunicativa, favoreciendo un comportamiento ágil y dinámico. Aquí es donde el sistema demuestra que no está pensado solo para confort, sino también para disfrute al volante.
A alta velocidad, la relación se alarga automáticamente para priorizar estabilidad. El conductor percibe mayor aplomo y seguridad, reduciendo movimientos bruscos.
Este ajuste continuo, imposible en sistemas mecánicos tradicionales, es uno de los grandes argumentos del sistema.

Filtrado inteligente de vibraciones: más confort, sin perder información
Uno de los grandes dilemas de la dirección moderna es cómo filtrar vibraciones sin aislar en exceso al conductor. Lexus aborda este equilibrio mediante la capacidad del actuador de control de detectar las fuerzas generadas por la superficie de la carretera.
El sistema filtra vibraciones no deseadas —baches, irregularidades o reacciones bruscas del neumático— pero mantiene información relevante sobre adherencia y comportamiento del coche.
El resultado es una dirección limpia, precisa y relajada, pero que no desconecta al conductor de lo que sucede bajo las ruedas. En pendientes pronunciadas, además, reduce la posibilidad de movimientos indeseados del tren delantero en contra de la intención del conductor.
Es una reinterpretación del concepto de “feedback”: menos ruido, más información útil.
Sinergia con el sistema DIRECT4
El Steer-by-Wire no trabaja en solitario. En el Lexus RZ 550e F SPORT se combina de serie con el sistema de tracción total DIRECT4, el avanzado esquema de reparto de par de la marca japonesa.
La integración entre dirección electrónica y control de par en ambos ejes permite una sincronización mucho más estrecha entre las órdenes del conductor y la respuesta dinámica del vehículo. El coche no solo gira; acompaña el giro con una gestión activa del par que optimiza estabilidad y agilidad.
En la versión RZ 550e F SPORT, el sistema se complementa además con el Interactive Manual Drive, una función que simula cambios manuales en un vehículo 100% eléctrico, reforzando la implicación emocional al volante.
También está disponible en el RZ 500e Luxury en combinación con DIRECT4, ampliando el acceso a esta tecnología.

Una tecnología pensada para el futuro eléctrico y autónomo
Más allá de la experiencia de conducción inmediata, el Steer-by-Wire es una pieza estratégica en la hoja de ruta tecnológica de Lexus.
La dirección electrónica es un elemento clave para el desarrollo de sistemas avanzados de asistencia y conducción autónoma. Permite intervenciones más precisas, rápidas y totalmente controladas por software. Y, en un contexto donde el vehículo eléctrico se define cada vez más por su arquitectura digital, eliminar componentes mecánicos tradicionales aporta ventajas en diseño, peso y eficiencia.
El Lexus no solo busca ofrecer una dirección diferente. Busca redefinir cómo interactuamos con el coche en la era eléctrica.
¿Revolución o evolución inevitable?
La dirección ha sido durante décadas uno de los pocos elementos que permanecían prácticamente inalterados en su esencia mecánica. Con el Steer-by-Wire, Lexus rompe esa barrera.
Habrá quien eche de menos la conexión física directa. Habrá quien abrace la precisión digital. Lo cierto es que la industria se mueve hacia arquitecturas cada vez más electrónicas, donde el software determina gran parte de la experiencia.
El Lexus RZ no es solo un SUV eléctrico más en un mercado saturado. Es el laboratorio rodante donde la marca japonesa ensaya cómo será el volante del futuro.
Y ese futuro ya no está unido por una barra metálica. Está unido por código.

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