
La marca francesa celebra en 2026 el centenario de su primera participación en las 24 Horas de Le Mans. Desde los pioneros Peugeot 174S de 1926 hasta el actual 9X8 Hypercar, el fabricante del león ha protagonizado algunas de las páginas más destacadas de la prueba de resistencia más prestigiosa del automovilismo mundial.
Las 24 Horas de Le Mans celebraron recientemente el centenario de su primera edición y continúan siendo una de las competiciones más emblemáticas del deporte del motor. A lo largo de su historia, fabricantes, pilotos e ingenieros han contribuido a forjar la leyenda de una prueba que ha servido como laboratorio tecnológico y escaparate de innovación.
Entre las marcas más vinculadas a la carrera destaca Peugeot. El fabricante francés comparte con Matra el honor de ser el constructor francés más laureado en la historia de Le Mans y, además, conmemora en 2026 el centenario de su primera participación en la prueba de resistencia más famosa del mundo.
Los Peugeot 174S, el inicio de una larga trayectoria
La presencia de Peugeot en Le Mans comenzó en 1926, durante la cuarta edición de la carrera. Dos unidades del Peugeot 174S tomaron la salida de la mano de equipos privados, en una época en la que la fiabilidad mecánica era tan importante como la velocidad.
La participación dejó sensaciones prometedoras. La pareja formada por André Boillot y Louis Rigal llegó a ocupar la segunda posición de la clasificación general cuando la carrera alcanzaba su ecuador. Sin embargo, una incidencia técnica relacionada con el parabrisas provocó la exclusión del vehículo por incumplimiento del reglamento técnico de la época.
Aquella circunstancia marcó el final de la primera etapa de Peugeot en Le Mans y dio paso a una ausencia que se prolongaría durante una década.

El regreso de la mano de Emile Darl’mat
La vuelta de Peugeot a la resistencia llegó gracias al trabajo de Emile Darl’mat, concesionario parisino especializado en versiones deportivas de la marca. Con el respaldo de Peugeot y la colaboración de Charles de Cortanze, tres Peugeot 302 DS participaron en la edición de 1937.
El resultado fue notable: las tres unidades lograron terminar entre los diez primeros clasificados, demostrando la competitividad de los modelos franceses en una carrera cada vez más exigente.
Un año después, Peugeot dio un paso más con los 402 Spéciale Sport. La pareja formada por Charles de Cortanze y Marcel Contet logró la quinta posición absoluta y la victoria en la categoría de dos litros, uno de los primeros grandes éxitos de la marca en Le Mans.
Aquel apellido, De Cortanze, tendría además una relevancia especial décadas más tarde. André de Cortanze, hijo de Charles, sería el ingeniero responsable del desarrollo del Peugeot 905, protagonista de una de las etapas más exitosas del fabricante francés.

El récord de velocidad del legendario WM P88
Tras la Segunda Guerra Mundial, Peugeot dejó de competir oficialmente en Le Mans, aunque sus motores y plataformas siguieron presentes en distintos proyectos privados.
Uno de los más destacados fue WM, la escudería fundada por Gérard Welter y Michel Meunier, ambos diseñadores de Peugeot. Durante años, el equipo se convirtió en un habitual de la prueba y firmó actuaciones destacadas en diferentes categorías.
Sin embargo, el momento más recordado llegó en 1988. El prototipo WM P88, equipado con un motor V6 turbo de origen Peugeot, fue desarrollado con un objetivo muy concreto: establecer un nuevo récord de velocidad en la recta de Hunaudières.
El piloto Roger Dorchy alcanzó los 405 km/h, una cifra que todavía permanece en la historia de Le Mans como uno de los registros más espectaculares conseguidos en el trazado francés antes de la instalación de las chicanes.

El Peugeot 905 y las primeras victorias absolutas
La gran transformación de Peugeot en Le Mans llegó a finales de los años ochenta. Tras cosechar éxitos en disciplinas como el Mundial de Rallyes, Pikes Peak o el Rally Dakar, la firma francesa decidió regresar a los circuitos con un objetivo claro: ganar las 24 Horas de Le Mans.
El proyecto estuvo liderado por Jean Todt y cristalizó en el Peugeot 905, un prototipo desarrollado bajo la normativa Grupo C. Tras una primera temporada de aprendizaje, el modelo alcanzó la gloria en 1992.
La tripulación formada por Yannick Dalmas, Derek Warwick y Mark Blundell logró la primera victoria absoluta de Peugeot en Le Mans tras una intensa batalla frente a Toyota.
La confirmación definitiva llegó en 1993. Peugeot firmó un histórico triplete copando las tres posiciones del podio, un resultado que consolidó al 905 como uno de los prototipos más exitosos de la historia reciente de la resistencia.
Aquella etapa concluyó con dos victorias absolutas en Le Mans, títulos mundiales y nueve triunfos en diecisiete carreras disputadas.

El regreso con el Peugeot 908 HDi FAP
Tras varios años centrada en otros programas deportivos, Peugeot anunció en 2006 su retorno oficial a Le Mans con el 908 HDi FAP.
El prototipo destacó por su innovadora mecánica diésel y protagonizó una de las rivalidades más intensas de la resistencia moderna frente a Audi. Entre 2007 y 2011, Peugeot consiguió cuatro poles consecutivas, numerosos podios y una victoria absoluta.
El triunfo llegó en 2009 gracias a Marc Gené, Alex Wurz y David Brabham, que devolvieron a la marca francesa a lo más alto del podio dieciséis años después del éxito del 905.

El 9X8 y el presente de Peugeot en la resistencia
La etapa posterior estuvo marcada por el regreso de Peugeot al Dakar, donde logró nuevas victorias con modelos como el 2008 DKR y el 3008 DKR, antes de volver a poner el foco en los circuitos.
La llegada de la normativa Hypercar abrió una nueva oportunidad para regresar al Campeonato del Mundo de Resistencia. Así nació el Peugeot 9X8, un prototipo que recuperó la presencia oficial de la marca en la máxima categoría y que representa la continuidad de una historia iniciada cien años antes.
Con motivo de este centenario, Peugeot afronta una nueva edición de las 24 Horas de Le Mans con el objetivo de volver a luchar por la victoria absoluta y ampliar un palmarés que ya forma parte de la historia de la resistencia mundial.
Un siglo después de aquel debut de los 174S en 1926, la marca francesa mantiene intacto su vínculo con el Circuito de La Sarthe, escenario donde ha construido algunas de las páginas más importantes de su legado deportivo.

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