
Las matriculaciones de turismos crecen un 8,4% en abril hasta superar las 106.000 unidades, con los eléctricos e híbridos enchufables como protagonistas absolutos del mercado.
El mercado del automóvil en España ha encontrado en 2026 una senda de crecimiento sostenido que empieza a consolidarse mes a mes. Abril ha vuelto a cerrar por encima de la simbólica barrera de las 100.000 unidades, con un total de 106.862 turismos matriculados, lo que supone un incremento del 8,4% respecto al mismo mes del año anterior.
Se trata de una cifra especialmente relevante si se tiene en cuenta que el mes ha estado condicionado por la Semana Santa, tradicionalmente asociada a una menor actividad comercial. Sin embargo, lejos de resentirse, el mercado ha mostrado una notable resiliencia. De hecho, el comportamiento conjunto de marzo y abril mejora el del mismo periodo de 2025, reforzando la idea de que la recuperación ya no es coyuntural, sino estructural.
Según los datos de ANFAC, el acumulado del primer cuatrimestre alcanza las 407.389 unidades, lo que representa un crecimiento del 7,8%. Todo ello dibuja un escenario en el que el sector podría cerrar el ejercicio por encima de los 1,2 millones de matriculaciones, siempre que no se produzcan disrupciones externas significativas.
La electrificación deja de ser tendencia para convertirse en realidad
Si hay un factor que explica el dinamismo actual del mercado, ese es sin duda el avance de la electrificación. Los turismos electrificados —que incluyen eléctricos puros (BEV) e híbridos enchufables (PHEV)— han experimentado un crecimiento del 42,5% en abril, alcanzando las 22.758 unidades y situándose ya en el 21,3% de cuota de mercado.
Este dato no solo refleja un incremento puntual, sino un cambio profundo en la estructura del mercado. En el acumulado anual, estos vehículos suman 85.724 unidades, un 54% más que en el mismo periodo del año anterior, y representan ya el 21% del total, más de siete puntos porcentuales por encima de 2025.
El crecimiento es especialmente significativo en un contexto en el que el consumidor español ha sido tradicionalmente conservador en la adopción de nuevas tecnologías. Sin embargo, el avance de la infraestructura, la mejora de la autonomía y, sobre todo, la presión regulatoria y fiscal están acelerando este cambio.
En paralelo, los vehículos eléctricos puros registraron 11.039 unidades en abril (+44,4%), mientras que los híbridos enchufables alcanzaron las 13.922 matriculaciones (+44,3%). Ambas tecnologías avanzan a un ritmo prácticamente idéntico, consolidando la etiqueta Cero como uno de los grandes atractivos del mercado.
El híbrido convencional, el verdadero rey del mercado
Pese al auge de la electrificación, el gran dominador del mercado sigue siendo el híbrido convencional. Con 50.435 unidades vendidas en abril y una cuota cercana al 40%, esta tecnología se mantiene como la opción preferida por los conductores españoles.
Su éxito responde a una combinación de factores: menor coste de adquisición frente a los eléctricos, ausencia de dependencia de infraestructuras de recarga y ventajas medioambientales que permiten acceder a zonas de bajas emisiones.
En conjunto, los vehículos alternativos —que incluyen electrificados, híbridos y modelos de gas— ya representan el 62,8% del mercado, con 79.759 unidades matriculadas en abril. Es decir, prácticamente dos de cada tres coches vendidos en España utilizan tecnologías alternativas al motor de combustión tradicional.
Este dato confirma que el mercado no solo crece, sino que lo hace transformándose.
En el lado opuesto, el diésel continúa su progresiva desaparición. Aunque los datos concretos de cuota no se detallan en el informe, desde el sector se reconoce abiertamente que esta tecnología “agoniza” en términos comerciales.
Félix García lo resume con claridad al señalar que los clientes “ya no consideran el diésel en su cesta de compra”. Un cambio de percepción que hace apenas una década parecía impensable en un país donde este combustible dominaba con claridad.
El encarecimiento del gasóleo, unido a las restricciones medioambientales y a la incertidumbre regulatoria, ha terminado por acelerar un proceso que ya parecía inevitable.

El cliente particular tira del mercado
Otro de los elementos clave en la evolución del mercado es el papel del cliente particular. En abril, este canal creció un 11,2%, alcanzando las 44.102 unidades y convirtiéndose en el principal motor del crecimiento.
Las empresas también registraron un comportamiento positivo, con un aumento del 9,2% y 33.567 matriculaciones, mientras que el canal alquilador creció un 3,7%, hasta las 29.193 unidades.
Este equilibrio entre canales refleja una recuperación generalizada, aunque con un peso cada vez mayor del cliente privado, que vuelve a confiar en el mercado tras años de incertidumbre.
Desde FACONAUTO, su director de comunicación, Raúl Morales, advierte sin embargo de una cierta moderación en la actividad comercial, con una cartera de pedidos algo más débil, lo que invita a mantener una visión prudente a medio plazo.
Más competencia, más descuentos y nuevas fórmulas de compra
El contexto competitivo también está jugando un papel clave en la dinamización del mercado. La entrada de nuevas marcas, especialmente de origen asiático, está presionando los precios y obligando al resto de fabricantes a aumentar su esfuerzo promocional.
Según GANVAM, esta situación está favoreciendo el acceso del consumidor a vehículos nuevos, especialmente en segmentos de alto volumen como los SUV.
Tania Puche destaca además el papel creciente de la financiación, con fórmulas más flexibles que permiten adaptar la cuota mensual a la capacidad del cliente, un factor clave en un contexto de elevada sensibilidad al precio.
Este cambio en los hábitos de compra está redefiniendo la relación del usuario con el automóvil, donde el uso empieza a primar sobre la propiedad.
Menos emisiones, pero aún lejos de los objetivos
Desde el punto de vista medioambiental, los datos también invitan a un moderado optimismo. Las emisiones medias de CO₂ de los turismos vendidos en abril se situaron en 103,5 gramos por kilómetro, un 4,3% menos que en el mismo mes de 2025.
En el conjunto del año, la media baja hasta los 103,2 g/km, lo que supone una reducción del 6,3%.
Sin embargo, estos avances, aunque significativos, aún no son suficientes para cumplir con los exigentes objetivos europeos de descarbonización, lo que obliga a seguir incentivando la electrificación.
El resto del mercado también crece
El buen comportamiento no se limita al mercado de turismos. Los vehículos comerciales ligeros registraron en abril un crecimiento del 5,4%, con 16.743 unidades, mientras que en el acumulado del año aumentan un 10,9%.
Por su parte, los vehículos industriales, autobuses y autocares experimentaron un fuerte incremento del 18,7% en el mes, alcanzando las 3.058 unidades. Un dato que refleja la mejora de la actividad económica y del transporte.
Un horizonte positivo, pero con incertidumbres
El balance del primer cuatrimestre de 2026 es claramente positivo. El mercado crece, se transforma y empieza a recuperar volúmenes más acordes con su potencial.
Sin embargo, el sector no pierde de vista los riesgos. Las tensiones geopolíticas, especialmente en zonas estratégicas como Oriente Medio, podrían afectar al precio de los combustibles y, por extensión, al comportamiento del consumidor.
Además, la evolución de los tipos de interés, la inflación y la confianza del consumidor seguirán siendo variables determinantes en los próximos meses.
Aun así, si se mantiene el ritmo actual, todo apunta a que 2026 podría marcar un punto de inflexión definitivo para el mercado del automóvil en España: no solo por el volumen de ventas, sino por la consolidación de un nuevo modelo basado en la electrificación, la sostenibilidad y un consumidor cada vez más exigente.

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