
El grupo acelera su ofensiva industrial con nuevos modelos eléctricos en Madrid y Zaragoza, blindando fábricas, atrayendo inversión y situando a España en el centro de la batalla europea por el coche asequible.
El grupo Stellantis ha dado un paso decisivo en su estrategia industrial en España. La multinacional franco-italiana ha anunciado una ambiciosa ampliación de sus planes de producción que sitúa a las plantas de Madrid y Zaragoza en el centro de su ofensiva eléctrica en Europa. El movimiento no solo refuerza el papel de España como polo clave de automoción, sino que garantiza carga de trabajo y futuro para miles de empleos en un momento de plena transformación del sector.
La compañía ha confirmado que la planta de Villaverde, en Madrid, fabricará modelos de la marca asiática Leapmotor destinados tanto al mercado europeo como global. Un giro estratégico que llega en paralelo al anuncio de un nuevo SUV 100% eléctrico de Opel, que se producirá en Figueruelas (Zaragoza) a partir de 2028, en colaboración con la propia Leapmotor.
Madrid se reinventa: adiós al C4, hola a Leapmotor
El plan de Stellantis para la planta madrileña supone un cambio de ciclo. Villaverde dejará atrás la producción de modelos actuales como el Citroën C4, el ë-C4 y sus variantes C4 X y ë-C4 X para abrir una nueva etapa centrada en vehículos eléctricos de origen asiático adaptados a los estándares europeos.
La factoría se convertirá en uno de los principales centros de producción de Leapmotor fuera de China, fabricando varios modelos bajo el sello “made in Europe”. Además, Stellantis transferirá la propiedad de la planta a la filial española de Leapmotor, consolidando así la ‘joint venture’ que ambas compañías mantienen desde 2024.
Este movimiento no es menor: asegura la continuidad de la planta madrileña en un contexto en el que muchas fábricas europeas afrontan incertidumbre ante la electrificación. También refuerza la apuesta del grupo por producir coches eléctricos asequibles, uno de los grandes retos del sector.
El consejero delegado del grupo, Antonio Filosa, ha subrayado la importancia del acuerdo: “Este plan para expandir nuestra exitosa asociación con Leapmotor es un beneficio mutuo. Permitirá avanzar en la localización de la producción en Europa y ofrecer vehículos eléctricos de clase mundial a precios accesibles”.
Zaragoza, clave para el nuevo Opel eléctrico
Mientras Madrid se prepara para su transformación, la planta de Figueruelas también se consolida como pieza fundamental en la estrategia de electrificación de Stellantis. Allí se producirá a partir de 2028 un nuevo SUV eléctrico del segmento C de Opel, que será uno de los modelos más relevantes de la marca alemana en los próximos años.
Este vehículo será el segundo fruto de la colaboración entre Stellantis y Leapmotor, y compartirá líneas de producción con el C-SUV B10 de la firma asiática, cuyo ensamblaje arrancará en Zaragoza en el segundo semestre de este mismo año.
La planta aragonesa, una de las más competitivas del grupo en Europa, ya produce modelos como el Opel Corsa, el Peugeot 208 y el Lancia Ypsilon en sus versiones de combustión, híbridas y eléctricas. Con la llegada de este nuevo SUV, Figueruelas refuerza su posición como uno de los grandes hubs industriales del automóvil en Europa.

Baterías chinas y producción a gran escala
Uno de los aspectos más relevantes del nuevo Opel eléctrico es que podría convertirse en el primer modelo 100% eléctrico de Stellantis en incorporar baterías desarrolladas junto al gigante chino CATL, a través de la ‘joint venture’ Contemporary Star System (CSE).
Este proyecto se enmarca dentro de la gigafactoría anunciada por Stellantis en noviembre de 2025, una inversión de 4.100 millones de euros que dará lugar a una de las mayores plantas de baterías de Europa. Ubicada dentro del complejo industrial del grupo, contará con más de 890.000 metros cuadrados y podría alcanzar una producción de hasta un millón de baterías al año a partir de 2028.
La combinación de la tecnología de Leapmotor y la capacidad industrial de Stellantis permitirá reducir costes y acelerar los tiempos de lanzamiento de nuevos modelos eléctricos, una de las claves para competir en un mercado cada vez más exigente.
España, en el centro del tablero europeo
Con este movimiento, Stellantis refuerza su apuesta por España como eje estratégico de su red industrial. La decisión llega en un momento clave, marcado por la transición hacia el vehículo eléctrico y la creciente competencia global, especialmente de fabricantes chinos.
El grupo busca no solo ganar eficiencia, sino también democratizar el acceso al coche eléctrico. “Stellantis refuerza su estrategia para hacer accesibles los vehículos eléctricos a gran escala en Europa”, ha señalado la compañía.
La alianza con Leapmotor, uno de los fabricantes de vehículos de nueva energía con mayor crecimiento a nivel mundial, permite al grupo acelerar su transformación y adaptarse a las nuevas demandas del mercado.
Un futuro eléctrico con sello español
La doble apuesta por Madrid y Zaragoza lanza un mensaje claro: España seguirá siendo protagonista en la industria del automóvil del futuro. La electrificación no solo no resta peso al país, sino que lo posiciona como uno de los centros neurálgicos de la nueva movilidad en Europa.
A falta de concretar fechas definitivas para el arranque de la producción en Villaverde, el horizonte de 2028 se presenta como un punto de inflexión. Para entonces, España podría estar fabricando algunos de los vehículos eléctricos más competitivos del mercado europeo.
El movimiento de Stellantis no es solo industrial. Es estratégico. Y sitúa a España, una vez más, en el carril rápido de la automoción global.

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